La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, aterriza este miércoles en Guadalajara, una de las plazas menos visitadas por la cúpula del partido, para encarar a sus cuadros locales y exigirles coordinación y unidad frente a lo que considera embates de la oposición en el contexto de la crisis hídrica que sacude al estado.
Este miércoles, Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, pondrá pie en la ciudad que la dirigencia morenista ha mantenido en un segundo plano durante años, para confrontar a los liderazgos locales del partido. Fuentes de Morena nacional revelaron a MILENIO que viene a leerles la cartilla.
El mensaje que Montiel transmitirá a alcaldes, diputados locales, senadores y líderes de base es claro y sin matices: Morena no puede seguir así en Jalisco. El partido que llegó para transformar el país ha visto cómo en esta entidad —que electoralmente ya se colocó como el tercer bastión de importancia nacional, por encima de Veracruz— las fracturas internas han crecido al mismo ritmo que las crisis que azotan a la población.
¿Qué problemática en Jalisco alertó a la dirigencia de Morena?
Y la más reciente, la más dolorosa y la que encendió todas las alarmas en Palacio Nacional, ha sido la crisis del agua, de acuerdo con las fuentes consultadas. El desabasto que mantiene en vilo al Área Metropolitana de Guadalajara y la contaminación no solo expuso la fragilidad del sistema hídrico estatal, sino que destapó la profunda incapacidad del morenismo local para articular una respuesta unificada. En lugar de una narrativa coherente, lo que se vio fue un despliegue de desencuentros, declaraciones cruzadas y, lo peor, la ausencia de un frente común para, a su vez, hacer frente a los señalamientos de Movimiento Ciudadano que han acusado a las autoridades federales de despojar a Jalisco de recursos para obras y fideicomisos.
Fuentes al tanto de la gira de Montiel revelaron que el detonante final fue el reciente posicionamiento de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Senado, donde recibieron a autoridades del Ayuntamiento de Guadalajara para amplificar los señalamientos en contra del gobierno federal. Ese acto dejó al descubierto lo que el nacionalismo morenista ya venía advirtiendo: la falta de una respuesta institucional coordinada que permita contrarrestar, con argumentos y datos, las críticas que desde la oposición se han vertido contra la Federación.
“No se trata de una defensa cerril ni de una lealtad incondicional”, aclara una fuente cercana a la dirigencia nacional. “Se trata de que los gobiernos federal y local son el mismo proyecto y, por lo tanto, deben hablar con una sola voz cuando se trata de explicar a la ciudadanía qué se está haciendo y qué no. No pueden estar los nuestros descalificando entre sí mientras la gente no tiene agua”.
Movimiento Ciudadano ha responsabilizado a la Federación con la cancelación de fideicomisos y la supuesta falta de inversión en infraestructura hídrica para el estado. Ante este escenario, la dirigencia nacional morenista considera que los cuadros locales no solo no han salido al paso de esas acusaciones, sino que en algunos casos han alimentado la confusión con declaraciones encontradas que terminan beneficiando a la oposición.
El mensaje de Montiel, en este sentido, será una exigencia de coordinación institucional: que cada voz del partido en Jalisco sepa cuál es el discurso oficial, cuáles son los avances del gobierno federal en la materia y cómo defender, con datos y transparencia, las acciones que se están implementando para resolver el problema.
SRN