Ante el aumento significativo de las temperaturas que se ha experimentado en los últimos años, la Comisión de Medio Ambiente del Congreso avanzó con la aprobación de la nueva Ley de Cambio Climático de Nuevo León, la cual propone emitir una declaratoria de emergencia climática contra las ondas de calor.
Durante la sesión, la diputada Claudia Chapa, presidenta de la Comisión y coordinadora del Partido Verde, detalló que esta ley contempla la creación de un Semáforo de Calor.
Esta herramienta servirá para que las autoridades estatales y municipales emprendan acciones concretas dependiendo de la gravedad del clima.
“Este cambio climático afecta en muchas áreas, y van desde la salud, el incremento de incendios, el desabasto de agua, la falla en los servicios básicos y el encarecimiento de suministros (...) Con este Semáforo de Calor queremos establecer niveles de alerta y medidas preventivas específicas, así como un Sistema de Alerta Temprana en coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional”, explicó la legisladora.
¿Cómo funcionará el Semáforo de Calor?
Para proteger a la población regiomontana y mitigar los riesgos de las altas temperaturas, el semáforo se dividirá en cuatro niveles de alerta:
- Nivel 1 (Sin efecto sobre la salud): La población puede realizar sus actividades cotidianas con total normalidad.
- Nivel 2 (Efecto moderado): Se recomienda limitar las actividades físicas al aire libre y evitar la exposición directa al sol, especialmente en el bloque de las 12:00 a las 17:00 horas.
- Nivel 3 (Efecto moderado-alto): Ante el aumento del riesgo, las autoridades activarán Centros Móviles de Hidratación y Primeros Auxilios en puntos estratégicos de la ciudad.
- Nivel 4 (Efecto extremadamente grave): Es el nivel de alerta máxima. Promueve el uso de Refugios Temporales, obliga a la suspensión de actividades al aire libre y garantiza la asistencia médica inmediata para atender casos de golpe de calor.
Nuevas obligaciones para los municipios
Además de las alertas, la nueva ley establece que los municipios deberán designar una unidad responsable o un enlace operativo especialista en materia de cambio climático y ondas de calor dentro de su estructura administrativa.
“Tendrá las facultades de ejecutar acciones para reforestar zonas degradadas por incendios forestales, procurando siempre preservar la biodiversidad y el ecosistema nativo o endémico de la zona”, finalizó Chapa.
rga