M+.- El expresidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que pese a la persecución política en su contra, no se irá de su país, al tiempo que pidió no ser asesinado en caso de ser capturado.
En entrevista con Alejandro Domínguez para MILENIO Televisión, señaló que la acusaciones en su contra vienen desde el gobierno de su excolaborador Luis Arce, pero se han intensificado en la reciente gestión de Rodrigo Paz.
El exmandatario comentó que sus desavenencias con Arce se derivaron de los llamados que le hizo ante presuntos casos de corrupción de su hijo.
“Hablé varias veces con Lucho (Luis Arce) como presidente, le dije que en Santa Cruz se comentaba bastante que su hijo está metido en negocios, le dije 'Eso te va a perjudicar, nos va a perjudicar'. Aquí en Bolivia no aceptan que hagamos política en familia, ni gestión pública en familia”, explicó Morales.
“Se enojó, 'no te metas con mi familia', me dijo. Me callé y nunca más hablamos”, detalló.
Morales acusa campaña de difamación
Además, el exedil indicó que él mismo presentó ante las autoridades bolivianas pruebas de los vínculos del crimen organizado con la administración de Arce, lo que fue el rompimiento total entre ambos y la alianza de su sucesor con la derecha del país.
“En 2022, entregué las pruebas a la Fiscalía para que investigara: chateos, grabaciones, denuncié públicamente su protección al narcotráfico, mandé un memorial de audios y videos y no se hizo nada”, dijo.
Asimismo, afirmó que las privatizaciones en salud y educación, así como las malas decisiones económicas del gobierno de Rodrigo Paz —actual mandatario boliviano— han creado inestabilidad social.
Evo sobre acusación de trata: no hay víctima
Sobre las recientes acusaciones de pedofilia, Morales negó que exista una víctima, pues la propia menor de 15 años rechazó algún tipo de abuso ante las autoridades.
“Intentó la derecha y el gobernador de Lucho implicarme en el narcotráfico, no han podido; y lamentablemente usan un suboficial para hacerme demandar de trata. La semana pasada, la supuesta víctima presenta un memorial al juez de sentencia indicando que ella nunca ha sido víctima de nadie, nunca hubo trata, con eso debería cerrarse”, dijo.
“Es una cuestión netamente política, persecución política. Usan el nombre de Evo para querer desviar la atención social, para confundir a la población”, argumentó Morales.
Tras esto último, agregó que otro enemigo que se suma es Estados Unidos, pues a su consideración, existen tensiones por publicaciones en redes sociales de personajes norteamericanos y por las acusaciones contra líderes de la izquierda latinoamericana, además de que considera que estaría en la lista de próximos objetivos a capturar.
El exfuncionario indicó que hasta la región de Cochabamba, donde permanece atrincherado, han llegado fuerzas especiales de Estados Unidos y hasta equipos de francotiradores.
“Ya han mandado francotiradores, empiezan a militarizar la región del trópico. Evidentemente el golpe ha sido del gringo al indio, pero fundamentalmente lo hacen contra nuestro modelo que garantiza crecimiento económico”, dijo.
Sobre dichas tensiones geopolíticas, Morales enfatizó que no saldrá de su país como lo hizo anteriormente, incluso pidió que, en caso de ser detenido por el gobierno de su país o de Estados Unidos, no acaben con su vida.
“No me voy a ir de Bolivia, quiero que sepan; no voy a abandonar mi país, jamás, aunque me detengan. Solamente pido que no me maten, como intentó Luis Arce, ya que ahora también son los planes”, dijo.
Por último, llamó también al gobierno de Paz a replantear sus políticas de privatización en salud, educación y telecomunicaciones, porque a los únicos que se están afectado es a sus pobladores y así evitar enfrentamientos con la población civil.
Entrevista completa con Evo Morales
AG