A través de la editorial de su semanario católico “Desde la Fe” la Arquidiócesis Primada de México urgió a las autoridades y a la ciudadanía a actuar ante la crisis de personas no localizadas en el país, advirtiendo que “hay dolores que una sociedad no puede permitirse normalizar. Las desapariciones en México son uno de ellos”.
Este pronunciamiento surge tras un reciente encuentro entre la Iglesia católica y representantes de colectivos de familias buscadoras. Durante dicha reunión, los activistas compartieron el desgaste físico y mental al que se enfrentan diariamente, manifestando un profundo “cansancio emocional que provoca sentirse atrapadas en promesas que no se cumplen”.
Fallas en estrategias oficiales
La publicación de la Arquidiócesis Primada de México pone el foco en las deficiencias del sistema de justicia y la desatención que sufren las víctimas indirectas por parte del Estado.
Según el semanario, los colectivos denunciaron que, además de lidiar con la pérdida, “deben enfrentar la indiferencia, el prejuicio y el abandono institucional” realizando labores de rastreo por su propia cuenta, lo que deteriora su salud y estabilidad económica.
Ante este panorama, la asociación religiosa urgió a los tres niveles de gobierno a actuar con sensibilidad y eficacia real, señalando de forma directa las fallas en las estrategias oficiales:
“La justicia no puede quedarse detenida entre trámites, discursos encontrados o estrategias que se anuncian con fuerza, pero que no terminan traduciéndose en resultados que den certeza a las familias buscadoras”.
Llaman a la comunidad católica a unirse a la causa
La editorial subraya que la desaparición de personas no es un asunto que deba incumbir únicamente a los afectados, sino que se trata de “una tarea que nos corresponde a todos” exhortando a la sociedad civil a “no cerrar los ojos ante el sufrimiento ajeno”.
En el marco de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia envió un mensaje de fe y consuelo a los familiares, recordándoles que “ninguno de ustedes desaparece del corazón de Dios” al tiempo que llamó a la comunidad católica a unirse a la causa:
"Abramos el corazón para escuchar el dolor de las familias buscadoras, para acompañar su esperanza, y sostener su grito que exige justicia" finalizó.
LJ