• Hay al menos 77 mil redes de pesca abandonadas en mares de México

  • Un estudio reveló que en los litorales del país hay al menos 77 mil redes de pesca fantasma; el informe alerta sobre severos daños a la biodiversidad y la pérdida de biomasa comercial.
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

En los mares de México se estima que hay al menos 77 mil redes de pesca abandonadas que afectan “gravemente” a los ecosistemas marinos e impactan la biodiversidad, la economía de las comunidades costeras y que son fuente importante de contaminación de las costas.

De acuerdo al “Diagnóstico para combatir las redes de pesca fantasma en México” realizado este año por la Agencia Francesa de Desarrollo, la cancillería mexicana y Plan de Pesca Sostenible, su presencia tiene al menos tres niveles de impacto.

Primero, el medioambiente, al provocar enmallamiento de fauna, lesiones y muerte de especies; daño a arrecifes, manglares y otros ecosistemas; así como contaminación por plásticos y microplásticos. En segundo lugar, el informe señala la economía al ocasionar pérdida de biomasa para la pesca comercial y daño a embarcaciones y artes de pesca.

Y finalmente impacta en la seguridad de las personas al ser un agente de riesgo para la navegación.

“Se puede concluir que alrededor de 7,970 redes, 51,195 trampas y 18,683 líneas cuyo uso ha sido autorizado por Conapesca podrían encontrarse a la deriva por mera probabilidad; esto es, más de 77 mil artes de pesca en todo el litoral mexicano”, explica el informe publicado a principios de este mes.
Te recomendamos
IA y algoritmos, la nueva apuesta de expertos independientes para buscar a desaparecidos

Los estados que sufren sus efectos

Según el informe, las zonas con mayor probabilidad de registrar redes abandonadas son las costas de Quintana Roo para la costa del Caribe, mientras que para la zona del Pacífico se concentran en la costa de Sinaloa, Nayarit y Chiapas. Además de algunas zonas de alto rango en las costas de Sonora y en el Alto Golfo de California.

El estudio advirtió que la problemática puede ser mucho mayor, pues esta estimación no toma en cuenta las artes de pesca no autorizadas y, por tanto, no contabilizadas por la Conapesca, que incluyen sectores denominados de pescadores libres, así como gente dedicada a la pesca ilegal.

El cálculo que utiliza las cifras oficiales puede ilustrar la magnitud potencial del problema de las redes fantasma y la necesidad de contar con mecanismos de monitoreo y rastreo de estos artefactos.

“Esta situación requiere de acciones inmediatas y efectivamente coordinadas para su prevención y mitigación; entre estas acciones es necesario considerar la creación de un sistema nacional que permita el censo, reporte y actualización, tanto de las artes de pesca activas, como de aquellas que finalizaron su vida útil”, remarcó.

Ante este fenómeno, el diagnóstico advierte pocos avances en materia regulatoria, pues solo los estados de Sonora, Guerrero, Tabasco y Chiapas han desarrollado instrumentos normativos específicos vinculados al manejo de residuos y artes de pesca.

El informe sugiere la creación de un sistema nacional para censar, reportar y reciclar artes de pesca en desuso. | Foto: Reuters

Además, los procedimientos actuales para el reporte de incidentes de redes de pesca fantasma son poco ágiles y desincentivan el reporte y la corresponsabilidad. Y señala que persisten vacíos en la gestión de las artes de pesca en desuso y recuperadas, particularmente en lo relativo a su acopio, transporte, disposición final y valorización en mercados de reciclaje.

“No existe un marco jurídico integral y específico que regule las redes de pesca fantasma en México, ni una referencia expresa a este fenómeno en la legislación vigente”, remarcó.

Finalmente, el informe enumera cuatro áreas de oportunidad para el país para mitigar la presencia de las redes fantasma: 

  • Incorporar y mejorar las definiciones de ley para el manejo adecuado de las redes. 
  • Fortalecer y diversificar las fuentes de financiamiento y acciones operativas para recuperar, transformar y reciclar las redes.
  • Dar continuidad a las acciones de capacitación, comunicación y sensibilización.
  • Finalmente, generar información precisa sobre las zonas de mayor incidencia de pérdida, sus causas y circunstancias, así como registros de fauna afectada.

AH

  • Pedro Domínguez
  • pedro.fajardo@milenio.com
  • Reportero de MILENIO desde 2010. Viajo, leo y siempre quiero fumar menos. Hoy cubro Presidencia, mañana quién sabe.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite