M+.- La polémica legisladora poblana Nayeli Salvatori Bojalil no llegó a la política desde la solemnidad de un despacho ni desde las filas tradicionales de un partido. Llegó desde un micrófono, las redes sociales y una personalidad construida a fuerza de polémicas, parodias y videos virales.
Antes de convertirse en diputada, fue conductora y se ganó el sobrenombre de "La Reina de la Radio"; después trasladó esa fórmula al terreno político, donde convirtió buena parte de su vida pública en contenido para redes sociales.
Hoy es diputada local por el distrito 18 de Puebla, con cabecera en Cholula de Rivadavia, y preside la Comisión de Salud del Congreso estatal.
Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Madero y tiene una maestría en Administración Pública por la Universidad Anáhuac.
En la actual legislatura ha presentado 37 iniciativas y seis puntos de acuerdo, con seis reformas aprobadas y la mitad de sus exhortos avalados.
Pero el nombre de Salvatori también se ha vuelto inseparable de la controversia.
Desde una denuncia por violencia de género que recibió cuando era locutora y que terminó con acusaciones de revictimización, hasta una simulación de ataque que años después reconoció como un montaje para ganar popularidad; desde sus parodias dentro del Congreso hasta sus videos virales como diputada, su carrera ha avanzado entre la política, el espectáculo y las redes.
Ahora el problema dejó de ser solamente mediático.
Sus últimas expresiones en el podcast "Descasadas" provocaron que Morena le suspendiera sus derechos partidistas por tiempo indefinido.
La sanción coloca a Salvatori frente a un dilema político que puede definir su futuro: la exposición pública que le ayudó a construir una carrera y a mantenerse vigente es ahora la misma que la enfrenta con el partido del que depende para avanzar hacia su siguiente objetivo.
Ese objetivo tiene nombre: la presidencia municipal de San Pedro Cholula, en el poniente de la Zona Metropolitana de la capital poblana.
En múltiples ocasiones, Salvatori Bojalil hizo públicas sus aspiraciones de convertirse en alcaldesa de ese municipio. Incluso cobró fuerza el rumor de que antes de terminar la legislatura se separaría de su cargo para buscar la candidatura de Morena.
Hoy, sin embargo, ni siquiera tiene garantizado conservar sus derechos dentro del partido.
La mujer que convirtió las redes sociales en una plataforma política enfrenta así su mayor paradoja: para llegar más lejos necesita del partido, pero su manera de hacer política es precisamente la que ahora le ha provocado el choque más fuerte con el mismo.
La polémica no nació en el Congreso
La historia pública de Salvatori comenzó mucho antes de que ocupara una curul.
Su primer escenario fue la radio. Desde ahí estuvo al frente de espacios dedicados a los espectáculos y también de un programa en el que recibía denuncias ciudadanas. Su estilo y exposición terminaron por darle un sobrenombre que la acompañaría durante esa etapa: "La Reina de la Radio".
Pero también fue ahí donde protagonizó uno de los primeros episodios polémicos de su carrera. En 2015, una mujer recurrió al espacio radiofónico para denunciar que era víctima de violencia física por parte de su pareja. La hoy diputada no le ofreció acompañamiento o ayuda; por el contrario, la revictimizó al aire.
El video de la locutora comenzó a circular en redes sociales. En las imágenes incluso era perceptible el tono de burla de la comunicadora. La reacción llegó hasta el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), que recibió una queja contra la conductora por actos discriminatorios.
El episodio provocó que Salvatori se alejara temporalmente de su espacio radiofónico. La polémica, sin embargo, no consiguió apartarla de la vida pública.
Para entonces ya había comenzado a acercarse a la política. Fue representante ante el Instituto Nacional Electoral (INE) por el Partido Encuentro Social y posteriormente ganó la candidatura para una diputación federal en 2018.
Su llegada al Congreso de la Unión abrió un nuevo escenario para las controversias.
De la curul al contenido viral
En medio de la discusión por la despenalización de la mariguana, Salvatori utilizó sus redes sociales para invitar a sus seguidores a fumar mota y escuchar a The Doors.
También comenzó a utilizar Instagram para hacer parodias desde la Cámara Alta. Los videos provocaron críticas, principalmente entre integrantes de la oposición, que cuestionaban que una representante popular utilizara esos espacios para ese tipo de contenidos.
Pero las redes terminarían siendo mucho más que una plataforma para hacer bromas. Se convertirían en una de las principales herramientas de construcción de su carrera política.
El ataque que terminó siendo un montaje
Durante la pandemia y cuando el proceso electoral estaba por comenzar, Salvatori protagonizó otro de los episodios que marcarían su trayectoria.
En las inmediaciones de la Zona Arqueológica de Cholula, le lanzaron harina y tierra. La entonces política acusó que se trataba de un ataque derivado de la falta de tolerancia hacia el partido vinotinto en aquel momento.
La historia, años después, cambió. Salvatori reconoció que todo había sido un montaje. La intención era ganar popularidad, algo que, de acuerdo con lo que reconoció posteriormente, le permitió sumar adeptos y más tarde consolidar su carrera política.
El episodio terminó convertido en otro elemento de una trayectoria en la que la frontera entre política, entretenimiento y redes sociales se volvió cada vez más delgada.
Cuando dejó su puesto en el Congreso de la Unión en 2021, Salvatori no desapareció de la escena pública. Se mantuvo vigente a través de sus redes sociales, donde creó e interpretó distintos personajes.
Uno de los más conocidos fue "La Señora De Las Lomas", una mujer adinerada que parodiaba preocupaciones consideradas banales, como acudir a comer a lugares lujosos o recoger a los niños en la escuela.
La estrategia funcionó para mantenerla en circulación. En 2024 volvió a ser seleccionada para los procesos internos de Morena y se consolidó como el perfil fuerte para ganar la diputación de ese año, cuando la aplanadora de Morena se llevó todas las candidaturas locales.
Salvatori volvió entonces a una curul. Esta vez, al Congreso de Puebla.
La diputada que convirtió el Congreso en contenido
En su regreso al Legislativo, Salvatori no abandonó la fórmula que había construido fuera de las instituciones. En redes sociales se muestra cercana a la gente, continúa con las parodias y participa en trends virales junto con sus compañeros.
Los videos muestran partes de la vida legislativa que normalmente no son públicas y presentan una imagen más relajada de los diputados. Pero esa exposición también le ha generado costos.
Cotidianamente ha sido criticada en medios de comunicación y redes sociales por grabar videos en lugar de legislar o por no desquitar adecuadamente el salario durante su horario laboral.
La percepción que provocan sus videos, sin embargo, contrasta con la actividad que aparece en su expediente legislativo. Durante la actual legislatura, Nayeli Salvatori ha presentado 37 iniciativas y seis puntos de acuerdo.
De sus iniciativas, seis han sido aprobadas, mientras que sólo la mitad de los exhortos que ha presentado fueron aprobados.
Entre las propuestas que recibieron el visto bueno de sus compañeros está una para aumentar las penas con las que se sancionará a quienes cometan el delito de estupro y la víctima resulte embarazada.
También presentó una iniciativa para fomentar el turismo médico estético, con el objetivo de que este término sea aprobado y que la Secretaría de Salud regule los establecimientos dedicados a este fin.
Aunque las propuestas fueron de Salvatori Bojalil, toda la bancada de Morena se adhirió a ellas para que fueran aprobadas fast-track.
En cuanto a los puntos de acuerdo que han conseguido aprobación en la presente legislatura, se encuentran exhortos para que la Secretaría de Desarrollo Económico supervise el cumplimiento de la llamada Ley Silla, así como para que la Secretaría de las Mujeres implemente estrategias que disminuyan la violencia contra este sector social.
Su asistencia también forma parte del balance legislativo. Nayeli Salvatori cuenta con todas las asistencias a las sesiones ordinarias y extraordinarias, tomando en cuenta que presentó justificante para dos ausencias.
Además de presidir la Comisión de Salud, es secretaria de la Comisión Instructora y vocal de Agenda 2030. También ocupa una vocalía en las comisiones de Vivienda; La Familia y los Derechos de la Niñez; Protección Civil; Participación Ciudadana y Combate a la Corrupción, y Comunicación Social.
Es decir, detrás de la imagen de la diputada que aparece en videos y trends también existe una actividad legislativa que ha producido iniciativas, exhortos aprobados y responsabilidades dentro del Congreso.
Pero su proyecto político va más allá de la actual curul.
Cholula, el siguiente objetivo
En múltiples ocasiones, Salvatori Bojalil ha hecho públicas sus aspiraciones para convertirse en alcaldesa de San Pedro Cholula. El rumor cobró fuerza al punto de que se llegó a mencionar que antes de terminar la legislatura se separaría de su cargo para conseguir la candidatura por Morena.
La aspiración tenía lógica dentro de su trayectoria: Salvatori ya había pasado por la radio, el Congreso federal y el Legislativo local, y había construido una base de seguidores a través de sus redes sociales.
Pero para llegar a la presidencia municipal necesita algo que ahora está en duda: el respaldo de Morena. La controversia que comenzó en un podcast terminó involucrando directamente al partido.
El comentario que cambió la relación con Morena
"Descasadas" es un podcast en el que Nayeli Salvatori participa junto con su hermana y amigas, entre ellas la también diputada de Morena, Graciela Palomares.
En ese espacio comparten consejos y anécdotas de vida como mujeres casadas y actualmente divorciadas.
En una de las emisiones, ambas diputadas estuvieron involucradas en una conversación donde hicieron comentarios hacia las personas mayores, señalando que tienen un aroma particular y “huelen a baúl”.
El video se hizo viral en cuestión de días.
La polémica comenzó en redes sociales, con señalamientos por el maltrato hacia las personas de la tercera edad y críticas sobre cómo esos pensamientos se contraponen a la ideología de Morena.
Pero esta vez el problema no terminó en las redes. Las declaraciones llegaron hasta la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, donde se inició un procedimiento contra ambas diputadas y se suspendieron sus derechos partidistas.
De acuerdo con la sanción, esas declaraciones no representan al partido vinotinto, que siempre ha estado a favor de ayudar a las personas adultas mayores.
El partido no sólo cuestionó lo dicho. Tomó una medida contra ellas.
Ambas diputadas tuvieron que salir a pedir disculpas públicas, señalando que las declaraciones se sacaron de contexto y que se referían a adultos jóvenes, de una edad aproximada de 45 años, y no adultos mayores, como se comentó en redes sociales y diversos espacios noticiosos.
Pero la sanción ya estaba impuesta. No les quedó otra opción más que ser institucionales y, hasta el momento, tratar de seguir las indicaciones del partido hasta que se emita una determinación final.
La suspensión de sus derechos partidistas es por tiempo indefinido.
El problema ya no era la polémica: era el partido
Una de las determinaciones fue que ambas diputadas abandonaran los espacios digitales. Salvatori decidió no hacerlo. Intentó aclarar la situación y explicó que ella se debía a sus seguidores y les iba a dar una explicación.
A través de un video ofreció disculpas y catalogó sus acciones como “un error garrafal”, ya que no debió expresarse de esa manera sobre ninguna persona.
Además, reconoció que su futuro político está en manos del partido y que será institucional, acatando lo que decida el instituto político.
La frase es relevante porque el conflicto ya no estaba únicamente en determinar si una expresión había sido ofensiva o si había sido sacada de contexto.
La pregunta pasó a ser política: qué hará Morena con una diputada cuya popularidad se construyó precisamente a través de la exposición que ahora la enfrenta con el partido.
Con su último mensaje en redes sociales, Salvatori Bojalil interrumpió las medidas que pidió el partido.
Desde la dirigencia nacional o estatal de Morena no se ha dado a conocer una postura o si esto podría afectar directamente la decisión que tome la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.
Hasta el momento, sólo el presidente del Congreso poblano, Pável Gaspar, se manifestó contra las opiniones de las diputadas locales y señaló que como Poder Legislativo no pueden sancionar a las diputadas, puesto que eso corresponde a su partido.
Sobre la posibilidad de que las dos diputadas pudieran dejar de pertenecer a la bancada vinotinto, señaló que será únicamente decisión de ellas continuar con los morenistas, incluso si deciden dejar su curul.
La LXII Legislatura se encuentra en periodo de receso hasta el próximo 15 de septiembre. Por ahora sólo sesiona la Comisión Permanente, aunque las diputadas deben seguir atendiendo en caso de haber sesiones extraordinarias y presentarse a las sesiones de las comisiones que integran.
Primero se desmarcó de Morena; después se retractó
Un día después de que le fueran retirados sus derechos partidistas, Nayeli Salvatori expresó que ya no era parte de la bancada de Morena.
Dijo que iba a seguir trabajando en solitario, estando cerca de la gente y cumpliendo con el periodo por el que fue elegida como diputada.
Pero sólo unas horas después se retractó. Dijo que todo había sido una confusión, que seguía siendo parte del movimiento y que esperaba que le regresaran sus derechos para contender por algún otro cargo.
La rectificación dejó claro que, pese al choque, Salvatori no estaba renunciando al movimiento del que depende buena parte de su futuro político.
Días más tarde, la diputada acudió a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para echar abajo la suspensión de sus derechos partidistas.
Lo hizo mediante un juicio para eliminar la sanción impuesta por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena. Ahora, el conflicto está en otro terreno.
Salvatori puede mantener su curul y continuar con su actividad legislativa. Puede seguir teniendo presencia en redes sociales. Puede conservar la audiencia que construyó durante años.
Lo que está en duda es cuánto de ese capital político puede llevar consigo si Morena decide mantener la sanción.
La paradoja de Nay Salvatori
El expediente de Salvatori cuenta una historia que va más allá de una sucesión de escándalos.
Su carrera nació en la exposición pública y creció gracias a ella.
La radio la convirtió en "La Reina". Las redes la ayudaron a mantenerse vigente. Las parodias construyeron personajes. El montaje del ataque en Cholula, que años después reconoció, le sirvió para ganar popularidad y sumar adeptos. En 2024, esa notoriedad acompañó su regreso al Congreso como diputada local.
En paralelo, su actividad legislativa registra 37 iniciativas y seis puntos de acuerdo, seis reformas aprobadas y la mitad de los exhortos avalados, además de todas las asistencias a las sesiones ordinarias y extraordinarias, con dos ausencias justificadas.
Pero su aspiración política no termina en esos números. Quiere gobernar San Pedro Cholula. Y para llegar ahí necesita volver a tener abiertas las puertas de Morena.
Por eso la última polémica es distinta a las anteriores.
No se trata solamente de una crítica en redes, de una parodia cuestionada o de un video viral. Esta vez la controversia llegó al partido que puede definir su siguiente candidatura.
La sanción es por tiempo indefinido y Salvatori ya acudió al TEPJF para intentar revertirla.
Mientras esa batalla se resuelve, permanece la paradoja que ha acompañado su carrera: la exposición fue el vehículo que la llevó de la radio a la política, pero ahora es también el lugar donde se originó el conflicto que puede impedirle avanzar dentro de ella.
Su futuro, como ella misma reconoció, está en manos del partido. Y por ahora, el camino hacia Cholula pasa primero por Morena.
AAC