Los diputados Erubiel Alonso, del PRI, y Daniel Chimal, de PAN, llamaron a la mayoría parlamentaria de Morena a abrir mesas de diálogo, foros y debates con las diversas fuerzas políticas, expertos en la materia y organizaciones de la sociedad civil para discutir la reforma electoral.
Alonso cuestionó al coordinador de la bancada morenista, Ricardo Monreal, por excluir a la oposición de las conversaciones sobre dicha reforma y limitarse a negociar con el PVEM y el PT.
“Un parlamento es el diálogo, el acuerdo y el consenso; un parlamento es escuchar las opiniones de las mayorías y de las minorías, si él está pensando en buscar a sus empleados del Verde y del PT para convencerlos, pues, tiene mala lectura; yo buscaría a todas las fuerzas políticas, a la sociedad civil, a las organizaciones que pueden aportar y enriquecer, y en lugar de que se convierta en un conflicto, lo que tienen la oportunidad es de hacer un gran consenso que permita una reforma”, puntualizó.
El legislador priista acusó a Morena de impulsar una reforma hacia la dictadura y el fin de la democracia en México.
“Este gobierno lo que quiere construir es una dictadura; el camino que llevamos en este país es que se acabe el estado de derecho, terminar con la democracia. Este régimen persigue a sus opositores, persigue a los empresarios, persigue a los emprendedores, este régimen solapa a los traficantes”, dijo.
Por separado, el legislador panista Daniel Chimal demandó al gobierno federal y a Morena dar conocer el boceto de la reforma electoral para hacer un primer análisis y alistar la discusión.
Remarcó por ello la importancia de organizar mesas de trabajo, foros y debates sobre la reforma electoral y sus verdaderos impactos.
“Es la primera vez en la historia reciente que una reforma electoral se promueve desde el gobierno y no desde la oposición. Esto es una estrategia de poder, no responde a una necesidad ciudadana”, estimó.
Chimal García sostuvo que la Comisión Presidencial para preparar la propuesta de reforma electoral está completamente sesgada en favor del oficialismo, pues todos sus integrantes son incondicionales morenistas, que verán por el beneficio de su partido antes que por una reforma democrática.
“El gobierno del cártel de Morena quiere distraer a la opinión pública de los problemas reales. Utilizan esta reforma para cambiar la conversación y desviar la atención de la crisis de seguridad sin precedentes que vive México y de las evidencias que los vinculan con el crimen organizado”, señaló.
EHR