En el inicio del segundo periodo ordinario de sesiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, respondió a las voces que pronostican el fracaso de la nueva integración del máximo tribunal y las convocó a sumarse al trabajo judicial.
Dijo que la crítica será bienvenida siempre que contribuya a fortalecer a la institución.
“Hay quienes auguran el fracaso o que apuestan a la confrontación. Los convoco a sumarse a los trabajos de la Corte”, expresó.
El togado sostuvo que la crítica y el escrutinio permanente son indispensables, pero subrayó que “será más útil la crítica constructiva, la vigilancia atenta y el cuestionamiento que fortalece, que no se basa en la confrontación, la descalificación o, peor aún, en la discriminación”.
Pese a ello, aseguró que existe confianza en el trabajo de la Corte y destacó que el rezago heredado está prácticamente abatido.
Informó que de los mil 471 asuntos recibidos de la integración anterior únicamente permanecen pendientes 56, mientras que las ponencias redujeron su carga promedio de 147 a 54 expedientes.
Además, reiteró que la meta de la nueva Corte no es únicamente incrementar el número de resoluciones, sino contribuir a la solución de los conflictos sociales.
“La justicia no se medirá por el número de asuntos que resolvamos, sino por aquellos conflictos que logran resolverse sin necesidad de un pronunciamiento judicial”, declaró.
Primero la Constitución
La ministra Yasmín Esquivel reivindicó el papel constitucional de la Corte como garante del equilibrio entre poderes y defensora de los derechos fundamentales.
Aunque reconoció que el Poder Judicial mantiene una relación de coordinación con los demás poderes de la Unión, advirtió que no se debe perder de vista que son un contrapeso.
“No debemos perder de vista que también nos erigimos como un contrapeso de las autoridades administrativas y jurisdiccionales, así como de los órganos legislativos cuando las medidas que adoptan se apartan de los principios constitucionales”, refirió.
Enfatizó que la función de la Corte consiste en hacer prevalecer la Constitución por encima de cualquier acto de autoridad y recordó que los ministros tienen la facultad de invalidar normas o decisiones que vulneren el orden constitucional.