El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, defendió que la propuesta para ajustar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 respondió a “realidades innegables”, como el calor extremo y los problemas de movilidad que provocará el Mundial de Futbol, aunque admitió que en la discusión faltaron las voces de madres, padres de familia y maestros.
Durante la Primera Reunión Plenaria Extraordinaria con autoridades educativas estatales, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) sostuvo que la presidenta Claudia Sheinbaum convocó a una reflexión y a un diálogo profundo, después de las reacciones generadas por el anuncio realizado el pasado 7 de mayo.
En su discurso, Delgado Carrillo afirmó que la decisión anunciada por la dependencia tuvo como base preocupaciones legítimas: “Lo acordado el 7 de mayo respondió a realidades innegables. El azote climático en algunas regiones y los conflictos de movilidad y falta de atención que generará el Mundial de Futbol. Son preocupaciones legítimas”.
Sin embargo, reconoció que en el debate público de los últimos días mostró la necesidad de incorporar otras perspectivas a la discusión.
“El eco de los días recientes revela que nos faltan voces en esta mesa de los padres, de las madres de familia y el magisterio que viven realidades muy distintas, según el territorio”.
El secretario planteó que el fondo del debate ya no debe limitarse a la fecha de cierre del ciclo escolar, sino a revisar la forma en que está construido el calendario educativo en México, pues consideró que el país no puede responder a una sola lógica nacional.
“La realidad es que México no cabe en un solo calendario. Un Sonora a 45 grados, la Huasteca potosina con calor y humedad, la Sierra de Oaxaca, la Chontalpa de Tabasco, exigen miradas distintas”.
Aulas abiertas sin propósito
Delgado Carrillo también cuestionó que la Ley General de Educación exija entre 185 y 200 días efectivos de clase, al considerar que esa regla responde a una visión tecnocrática y a estándares comparativos que reducen la educación a indicadores de permanencia que no van con los estándares de la Nueva Escuela Mexicana.
“Debemos ser honestos, tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en las escuelas, en todo el sistema educativo. Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio.
Se mantiene las aulas abiertas, realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo, se desvirtúa la dignidad docente y se convierte en la escuela en una estancia forzada”.
El titular de la SEP también reconoció que el cierre de las escuelas tiene un impacto directo en las familias, especialmente en las mujeres, sobre quienes recae mayoritariamente la carga de cuidados cuando niñas, niños y adolescentes dejan de asistir a clases.
No obstante, rechazó que la escuela sea tratada como un espacio de resguardo para resolver la falta de flexibilidad laboral de las empresas, al señalar que las aulas deben mantenerse como territorios de aprendizaje.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niñas por conveniencia del mercado”.
Discuten fin de ciclo escolar
Delgado Carrillo propuso que el Consejo abra una discusión de fondo sobre el calendario escolar e incorpore las visiones recogidas en los últimos días entre madres, padres de familia, docentes y otros actores del sistema educativo.
El funcionario llamó a que la plenaria cierre en unidad, pero con una revisión más amplia del modelo actual, para construir un calendario que responda a las distintas realidades climáticas, sociales, laborales y pedagógicas del país.
LG