De cara al Día Internacional de la Mujer, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) perfila la formalización de la incorporación de la “política exterior feminista” como eje operativo del Servicio Exterior Mexicano.
La actuación aplica en embajadas, consulados y representaciones internacionales de México.
El borrador del acuerdo, firmado por el canciller Juan Ramón de la Fuente, establece los lineamientos para integrar este enfoque dentro de la estructura de la diplomacia mexicana, alineándose con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 del Gobierno federal.
El documento, que perfila su publicación en el Diario Oficial de la Federación, señala que la “política exterior feminista” deberá incorporarse de manera transversal en la actuación de las representaciones diplomáticas, en los procesos internos de la Cancillería, la participación de México en organismos multilaterales, los ámbitos comercial y económico, y la cooperación internacional.
Igualdad de género y derechos de las mujeres como eje de la diplomacia
Lo que se busca, según el Acuerdo para la Implementación de la Política Exterior Feminista, es erradicar las desigualdades estructurales, dar voz y presencia a todas las mujeres en la política exterior.
“México proyecta al mundo un compromiso firme con la igualdad, la dignidad y la libertad de todas las mujeres como pilares de una sociedad más justa, democrática, solidaria y sostenible”, puntualiza.
Para dar cumplimiento a ese compromiso, la dependencia federal fija como principios fundamentales impulsar los derechos de las mujeres, adolescentes y niñas mediante la promoción internacional de la igualdad laboral, vivir sin violencia, acceso a educación, salud, participación política y derechos reproductivos, entre otros.
Además de asegurarles igualdad de trato y oportunidades en acciones diplomáticas, consulares, intervenciones y negociación en foros internacionales, así como garantizar su participación equilibrada, lo que incluye la representación de grupos en situaciones de vulnerabilidad, acceso a puestos de liderazgo y en la toma de decisiones.
El reconocimiento y reivindicación de las mujeres en toda su diversidad es otro de los pilares de este acuerdo, por lo que pretende incluirlas, sin distinciones étnicas, condición migratoria, discapacidad o edad, entre otros, en el diseño de acciones que tomen en cuenta esas diversidades con miras a lograr resultados para todas.
Otra prioridad para la Cancillería es la construcción de alianzas estratégicas, tanto con organismos internacionales como con la sociedad civil y el sector privado, que faciliten avanzar en la igualdad de género y que, a su vez, sean acuerdos que garanticen que los trabajos sean sostenibles.
En paridad de género, el documento asegura que para esta dependencia es una prioridad la contratación y permanencia de funcionarias públicas, así como su formación, ascensos, rotación y nombramientos en el servicio exterior mexicano, lo que eliminará las barreras que han limitado la participación de las mujeres en la política exterior.
Embajadas y consulados aplicarán el nuevo enfoque diplomático
La nueva “política feminista” de la Cancillería permitirá, además, que la atención y los servicios consulares se enfoquen en los derechos humanos y con perspectiva de género, es decir, eliminen la discriminación, desigualdad y exclusión mediante la implementación de protocolos de atención diferenciada tanto para las mujeres como para personas en situaciones de vulnerabilidad.
Reconoce además la importancia que reviste para las mujeres el tener un ingreso y condiciones laborales equitativas.
“En el ámbito comercial y económico, se incluirán capítulos de género en tratados y acuerdos comerciales, reconociendo la importancia económica de los trabajos de cuidados y apoyo, y promoviendo condiciones justas y equitativas para todas las mujeres en el mercado laboral”, indica el anteproyecto.
En lo que respecta al interior de la institución, se buscará la erradicación de desigualdades, comenzando por identificar, atender y reducir las brechas de género, además de promover la paridad y fortalecer la prevención de cualquier forma de violencia y discriminación en razón de género.
Mientras que hacia el exterior, la SRE planea hacer visible el papel de las mujeres dentro de la economía, la cultura, las tradiciones y la diplomacia pública, por lo que, entre otras acciones, promoverá la exportación de productos elaborados por mujeres indígenas y afromexicanas bajo esquemas de comercio justo.
A fin de conocer sus avances y resultados, las acciones de la “política feminista” serán evaluadas anualmente y, de ser necesario, se propondrán mejoras o ajustes.