El Partido Acción Nacional (PAN) no solo se ha convertido en el instituto político en el país con menos membresía, sino que ahora también carga con la pena de haber sido rebasado por una organización regiomontana de ultraderecha que está a punto de conseguir su registro para competir en las elecciones de 2027.
Un cruce de datos oficiales realizado por MILENIO revela que el PAN suma 273 mil 537 militantes validados por el Instituto Nacional Electoral (INE).
En contraste, México Tiene Vida (VIDA) —la agrupación en proceso de convertirse en partido—contabilizaba 280 mil personas inscritas en sus filas. Rebasa por 6 mil 463 afiliados a Acción Nacional.
El dato no es menor para un partido que se asume como la segunda fuerza electoral del país. En el terreno de la militancia, esa que implica compromiso y no solo votos, los resultados son poco alentadores y confirman que el respaldo duro al panismo se ha ido adelgazando.
El panorama de Acción Nacional no es halagüeño: desde el día de su relanzamiento, el 18 de octubre del 2025, hasta el 31 de diciembre, solo logró reclutar a 2 mil 362 personas en 20 entidades del país, apenas el 1.57 por ciento del objetivo de 150 mil nuevos miembros trazado por su dirigente nacional, Jorge Romero.
Lo anterior, a pesar de los cambios a sus estatutos para facilitar la afiliación exprés, la creación de una aplicación móvil para sumar simpatizantes con la misma facilidad con que se pide comida a domicilio, la rifa de celulares de alta gama y una activa campaña publicitaria que convoca a la gente a sumarse a las filas panistas.
La velocidad con que se han movido los seis partidos con registro en los últimos meses también ofrece una buena mirada a la delicada situación que viven los panistas.
Al mismo tiempo que el PAN incorporó a poco más de 2 mil 300 ciudadanos, el PRI sumó a 3 mil 447 nuevos militantes y el Partido Verde (PVEM), a 2 mil 257, sin grandes campañas, sin épica de refundación y sin app milagrosa.
Morena, el partido en el poder, jugó en otra liga: afilió a 650 mil 311 personas en el mismo lapso de 75 días, una cantidad que hace ver el esfuerzo panista como un ejercicio testimonial. Dicho de otra forma, mientras los panistas reclutaron a 31 personas por día, los morenistas enrolaron a 8 mil 671.
El PAN busca militantes, VIDA ya los encontró
Mientras el PAN batalla por engrosar sus raquíticas filas, la organización ultraconservadora México Tiene Vida ha sido notablemente exitosa en su estrategia de afiliación rumbo a convertirse en partido político nacional, logrando en poco tiempo movilizar a 280 mil ciudadanos en todo el país.
De 89 asociaciones que notificaron su intención de convertirse en partido, México Tiene Vida forma parte del reducido grupo que podría tener éxito. Ha cumplido de manera consistente con las metas de afiliación al superar el umbral de 256 mil integrantes, y ya celebró 181 asambleas de las 200 que requiere.
Bajo las siglas VIDA, esta organización obtuvo en 2023 su registro como partido local en Nuevo León, se posicionó como la cuarta fuerza política de la entidad y ahora aspira a competir en las ligas nacionales con una ideología todavía más a la derecha que el PAN.
Su dirigente es Jaime Ochoa Hernández, un empresario de Monterrey, fundador del despacho fiscal ROEH, estudioso evangélico de la Biblia y abierto defensor del gobierno israelí en su ofensiva contra Gaza. En una entrevista a la revista Valores, indicó que su objetivo es competir en la elección del año que viene y lanzar a su primer candidato a la Presidencia de la República en 2030.
De acuerdo con su declaración de principios, la organización defiende el derecho a la vida desde el momento de la concepción y define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, rechazando el aborto y las uniones entre personas del mismo sexo.
La semana pasada, MILENIO publicó que VIDA había rebasado por la derecha a otras agrupaciones de ultraderecha que aspiran a convertirse en partido político. Entonces registraba 257 mil 100 militantes y 141 asambleas distritales. A un mes de que se venza el plazo del Instituto Nacional Electoral (INE), la organización provida ya tiene 280 mil afiliados y 181 mítines locales. Solo le falta realizar 19 reuniones públicas.
Un PAN sin bases
La Ley General de Partidos Políticos es clara: si un instituto desea obtener o mantener su registro nacional, bajo ninguna circunstancia, su membresía puede ser inferior al 0.26 por ciento del padrón electoral que haya sido utilizado en la elección federal ordinaria inmediata anterior.
Ya en 2023 el PAN fue el partido con la menor cantidad de adherentes: 277 mil 665 personas, apenas el 0.29 por ciento de los 94 millones de ciudadanos que conformaban el padrón nacional. Esto lo puso al filo de perder el registro.
Para la verificación de este año, previo a los comicios intermedios de 2027, el INE usará como referencia el padrón de las elecciones de 2024, que fue de 98 millones 472 mil 789 mexicanos. Lo que significa que cada fuerza política debe contar con un mínimo de 256 mil 30 afiliados si es que quiere seguir existiendo y competir por cargos de elección popular el próximo año.
Según el Registro Nacional de Militantes del PAN, en este momento cuenta con 322 mil 866 integrantes (0.33 por ciento del padrón nacional). Sin embargo, en las listas validadas por el INE, con corte al 25 de enero, y que al final de cuentas son las que valen, la membresía suma solo 273 mil 537 personas (0.28 por ciento).
Estas mismas estadísticas arrojan que Movimiento Ciudadano cuenta con 345 mil 951 militantes; el Partido del Trabajo (PT), con 367 mil 123; el PVEM, con 764 mil 829; el PRI, con 871 mil 768, y Morena, con casi 11 millones (aunque el partido presume que ya superó ese umbral).
Hay estados del país donde la ausencia de bases panistas es crónica: Tabasco tiene apenas 481 miembros; Colima, mil 972; Campeche, dos mil 93; Quintana Roo, dos mil 110, y Nayarit, dos mil 228.
En el otro extremo, los lugares con más panistas son el Estado de México (26 mil 848), Veracruz (22 mil 581) y la Ciudad de México (19 mil 133). No obstante, para ser estados con padrones de entre seis y 13 millones de votantes, el número de afiliados resulta ínfimo.
Para no correr riesgos en la próxima revisión que haga la autoridad electoral, cuyo límite es el 31 de agosto, el PAN ha metido el acelerador para reforzar su base de militantes. Y es que las consecuencias de perder el registro son fatales: además de no participar en los próximos comicios federales, tampoco podría beneficiarse del millonario financiamiento público ni acceder a espacios en radio y televisión.
Se buscan 150 mil panistas
Con su relanzamiento en octubre de 2018, una de las metas que persigue Acción Nacional es engrosar su escuálido padrón lo más rápido posible, especialmente con gente joven, y así revertir su crisis de afiliados.
Para lograrlo lanzó una aplicación digital, disponible para sistemas operativos iOS y Android, con la que los interesados en sumarse a las filas albiazules pueden hacerlo vía remota.
“Ser panista está a un clic de distancia”, destaca un video del PAN en redes sociales.
Es cierto: basta con abrir la app, elegir la opción “Quiero ser panista”, subir una foto de tu INE, y listo. Y para los que necesitan más motivación, el partido anunció la rifa de un iPhone 17 Pro cada mes entre los jóvenes que se registren por esa vía.
“Por primera vez, el PAN permitirá que cualquier persona pueda afiliarse y registrarse como candidata o candidato desde una aplicación digital, sin trámites ni barreras, marcando el inicio de un partido verdaderamente abierto, moderno y ciudadano”, ha dicho su líder nacional, Jorge Romero.
Además de una intensa campaña publicitaria en las calles y en el terreno digital, el panismo también tuvo que cambiar sus estatutos para flexibilizar los requisitos de afiliación.
En sus asambleas del 29 de noviembre revivió la vieja figura de 'militante adherente' para quienes obtengan su registro de manera exprés, la cual se distingue del 'militante activo', por tener menos derechos y obligaciones. De esta forma, el militante adherente solo necesita ser ciudadana o ciudadano mexicano, tener un modo honesto de vivir, no estar afiliado a otra fuerza política y comprometerse a respetar los principios de Acción Nacional.
En cambio, los miembros activos deben cumplir además con actividades de trabajo en territorio, representación en casillas cuando hay elecciones, promoción y defensa del voto, entre otras actividades. Por supuesto que, a diferencia de los adherentes, esta militancia tiene derecho a participar en los órganos de decisión del partido.
Por lo pronto, los números sugieren que el problema del PAN no es la falta de herramientas tecnológicas o reglas más flexibles, sino la escasez de interesados. Porque ni el relanzamiento, ni la app, ni la convocatoria han logrado despertar una ola de nuevas adhesiones albiazules.
Los resultados son muy dispares: siete de cada 10 adhesiones entre el 18 de octubre y el 31 de diciembre se concentran en Puebla (487), Ciudad de México (360), Tamaulipas (354), Chihuahua (239) y Guanajuato (184).
En cambio, hay 12 entidades donde el reclutamiento es nulo. Estas son Campeche, Coahuila, Colima, Durango, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Zacatecas y Querétaro (estado que aún gobierna con Mauricio Kuri).
En otros lugares los nuevos miembros se cuentan con los dedos. En Baja California, primer estado que gobernó el panismo en 1989, se han enlistado 10 personas. En Michoacán, cuna del ex presidente Felipe Calderón, cuatro ciudadanos se adhirieron. Algo similar pasa en Tlaxcala (nueve afiliaciones), Sonora (siete), Chiapas (cinco), San Luis Potosí (cuatro), Baja California Sur (una) y Nayarit (una).
De esta forma, el partido de oposición más votado en 2024 es también el que enfrenta más problemas para reclutar: no hay mucha gente tocando la puerta de Acción Nacional ni descargando su aplicación con entusiasmo militante. En un país con cerca de 100 millones de votantes, menos de 300 mil hoy forman parte de sus filas.
MD