Durante años, comprar un videojuego en formato físico significó mucho más que tener un disco en las manos. También implicaba la posibilidad de prestarlo, venderlo, intercambiarlo o conservarlo como parte de una colección.
Sin embargo, ese modelo podría llegar a su fin. PlayStation, la marca de videojuegos de Sony, anunció que dejará de fabricar juegos físicos a partir de 2028 para apostar por un ecosistema completamente digital, una decisión que ha generado debate tanto entre la comunidad gamer como entre organizaciones ambientalistas.
Aunque la compañía asegura que se trata de una evolución acorde con las nuevas formas de consumo, el cambio también modificaría la relación que los jugadores tienen con sus videojuegos.
¿Qué dejarás de poder hacer si desaparecen los juegos físicos de PlayStation?
El principal cambio es que los usuarios dejarían de tener un producto físico para convertirse en titulares de una licencia digital, lo que implica varias limitaciones. Entre las acciones que podrían desaparecer están:
- Prestar un videojuego a familiares o amigos.
- Revender un título cuando ya no se utilice.
- Intercambiar juegos con otros jugadores.
- Coleccionar ediciones físicas, cajas y discos.
- Conservar un juego sin depender de una tienda digital o de que continúe disponible en línea.
Para diversas empresas del sector, esta transición representa un cambio importante porque el jugador deja de ser propietario de un soporte físico y pasa a depender completamente de las plataformas digitales.
La comunidad gamer teme perder la propiedad de sus videojuegos
Una de las críticas más fuertes proviene de la cadena Game España, que considera que el formato físico ofrecía libertades que el modelo digital no garantiza.
La empresa sostiene que, con la desaparición de las ediciones físicas, también se pierde la posibilidad de decidir cómo, dónde y cuándo disfrutar un videojuego, además de limitar opciones como el préstamo, la reventa o el coleccionismo.
Por ello, el debate no gira únicamente en torno a los discos, sino al concepto de propiedad de los videojuegos en la era digital.
Greenpeace advierte otro problema: el impacto ambiental no desaparecería
Aunque dejar de fabricar millones de discos reduciría el uso de policarbonato, aluminio y otros plásticos difíciles de reciclar, Greenpeace considera que el impacto ambiental simplemente cambiaría de lugar.
La organización explica que PlayStation mantendrá la venta de carátulas con códigos de descarga, lo que seguiría implicando el uso de plásticos, empaques y transporte.
Además, advierte que un modelo completamente digital incrementaría la dependencia de centros de datos y servidores, cuya operación también tiene un importante consumo de recursos y energía.
¿Por qué PlayStation tomó esta decisión?
Sony argumenta que el mercado ha cambiado de forma considerable durante la última década.
De acuerdo con cifras oficiales, cuando se lanzó la PlayStation 4 en 2013, apenas el 10 % de las ventas correspondían a juegos digitales. Al cierre del último año fiscal, esa proporción alcanzó el 85 %, reflejando un cambio en los hábitos de consumo de los jugadores.
Ese crecimiento es el principal motivo por el que la compañía busca abandonar gradualmente el formato físico y centrar su estrategia en las descargas digitales.
Con información de EFE / JCM