Las separaciones de parejas son complicadas, pero en el caso de tener hijos es importante que se haga de la manera más cordial posible, pues es un cambio que les afecta significativamente y puede repercutir en diversas áreas de sus vidas, incluyendo su desarrollo académico. La comunicación, de ser posible, es importante para que este proceso sea más llevadero.
Xóchitl Evelyn Robles García, psicóloga infantil y adolescente, indica que la separación de los padres, sobre todo para niños, es algo complicado, pues en ocasiones los padres no cuentan con herramientas para comunicarles lo que está sucediendo, por lo que en algunos casos optan por no decir nada y que las cosas sucedan, ya sea que uno de ellos se vaya de casa o que el menor se quede con alguno de los dos progenitores e irse del que conocía como su hogar.
“Cuando no realizamos una comunicación sana de acuerdo a la edad del niño, el niño crea fantasías en su cabecita, en su mente, donde él puede llegar a inclusive culparse de la situación que está pasando. El menor niño manifestar ira, o también tristeza y miedo, lo que le dificulta el proceso educativo drásticamente, bajando su desempeño”, señala Robles García.
Sugiere a los padres que sean atentos a las señales y que sea posible llevar este proceso lo más tranquilo y sano posible, dando a conocer al pequeño la situación, pero dependiendo de la edad, se le expresa y se le da la oportunidad que el niño también exprese su sentir.
Actualmente, se habla sobre la copaternidad, un modelo de familia donde ambas personas llevan la paternidad y la maternidad en conjunta sin necesariamente estar juntos, lo cual es sumamente beneficioso para los niños.
“El hecho de que se separen, significa que me dejen de amar. No dejamos de ser papá y mamá, por lo que necesitamos cubrir todas nuestras responsabilidades como padres, estemos o no juntos como pareja, seguimos siendo una familia. Aún así, a pesar de la separación, el niño tiene que sentir la seguridad de que cuenta con una mamá y un papá”.
Considera necesario que tengan una comunicación sana o asertiva con los padres o madres, y con los hijos para llevar una crianza, en el caso de que eso sea posible, especialmente en el caso del desarrollo académico, para que se encuentren en sintonía y ayudar a los chicos a seguir de la mejor manera su formación sin que tenga esa carga una sola parte.
Xóchitl Evelyn se prepara para brindar el taller “El amor no se divide”, en el que busca ayudar a niños en este proceso, llevándose a cabo todos los sábados del mes de noviembre, divididos en dos categorías: Grupo A, de los 4 a 8 años de edad, y Grupo B, de los 9 a 11 años, contando con horarios de 2:00 a 4:00 de la tarde y de 4:00 a 6:00 de la tarde, respectivamente.