El cuerpo funciona distinto cuando duerme menos. Va más allá de los bostezos, cabeceos o el dolor de cabeza, diversos estudios han demostrado que altera la actividad en algunas partes del cerebro repercutiendo directamente en la salud mental. De hecho, algunas investigaciones son más tajantes al respecto: la falta de sueño puede estar arruinando la vida social de las personas.
Por años la atención se centró en cómo dormir de forma adecuada ayudaba a la memoria y la recuperación física, no fue hasta hace poco que se comenzó a analizar su papel en el sistema nervioso central y sus efectos en las capacidades mentales así como la estabilidad emocional.
¿Cómo afecta dormir mal en las relaciones personales?
Investigadores de la Universidad de California en Berkeley han alertado que las personas con falta de sueño se sienten más solas y menos inclinadas a relacionarse con los demás. Sus hallazgos, publicados en la revista Nature Communications , fueron de los primeros en demostrar que dormir mal tiene repercusiones en la forma en que las personas se relacionan.
Matthew Walker, autor principal del estudio incluso llegó a asegurar que este factor puede convertir a cualquiera en un “leproso social”, como comentó en un comunicado emitido en 2018.
Durante las investigaciones notaron que los participantes que no habían descansado mostraban que, mientras se reducía la actividad en las regiones cerebrales que normalmente fomentan la interacción, una potente repulsión social se activaba en sus redes neuronales.
Dentro de las conclusiones más importantes los investigadores descubrieron que la cantidad de sueño que una persona obtenía de una noche a la siguiente predecía con precisión cuán sola y poco sociable se sentiría de un día para el siguiente.
A la par, en su investigación resaltaron una posible conexión entre la creciente epidemia de soledad con que cada vez más personas duerman mal en todo el mundo.
Estrés, emociones y peleas
Se ha demostrado que la privación del sueño aumenta el estrés. Además, aunque no se entiende del todo cómo opera, el sueño influye en las emociones: su privación aguda intensifica la ira, tristeza o disgustos (entre otras emociones negativas).
Una investigación encabezada por el Centro Suizo de Ciencias Afectivas concluyó que, durante una discusión, las parejas privadas de sueño muestran niveles más altos de cortisol (mejor conocido como la hormona del estrés), lo que puede afectar en su respuesta durante el conflicto.
“Los hallazgos actuales se alinean con una revisión que establece que un sueño apropiado (duración y calidad) es crucial para tener un funcionamiento social y emocional adaptativo”, concluye el estudio publicado en Affect Sci.
El mal humor provocado por la falta de descanso también parece afectar los entornos de trabajo. Un grupo de personas que laboraba en la costa este de China confirmó que mientras mejor dormían menor era el número de conflictos en el lugar de trabajo.
Existe una larga lista de investigaciones previas en las que se ha reportado que el sueño deficiente se asocia con una menor resolución de conflictos, un menor reconocimiento de emociones y un aumento de la agresión.
Por qué resulta tan importante la falta de sueño
Durante el descanso se lleva a cabo una limpieza interna que ayuda a “resetear” el cerebro, sin embargo, cuando no duerme el tiempo requerido el proceso se interrumpe. Un estudio reciente del MIT reveló lo que sucede después de que esto pasa.
De acuerdo con los resultados, un cerebro desvelado experimenta oleadas de líquido cefalorraquídeo cuando trata de permanecer despierto, una reacción que es posible detectar debido a que ocurre en los periodos de nublamiento y distracción.
Al parecer el cuerpo intenta compensar este proceso de limpieza enviando pulsos del líquido cerebral lo que afecta la concentración lo que puede tener costos en el aprendizaje y la capacidad para responder al entorno.
Por otro lado, un análisis de varios estudios publicado en 2024 encontró que las personas que padecen alteraciones en su ciclo de sueño, como por ejemplo, quienes padecen apnea obstructiva “pueden experimentar deterioros en la codificación y consolidación de la memoria emocional, lo que puede colocarlas en mayor riesgo de resultados negativos en el bienestar”.
Los científicos proponen que los sistemas neuronales que controlan los sentimientos repasan lo que la persona experimentó durante el día, ayudando a consolidar recuerdos y reducir la carga negativa excesiva de un mal día.
El sueño REM (la etapa en la que se sueña más intensamente) parece ser el momento estrella para procesar la memoria emocional, de ahí su importancia.
Ansiedad, depresión y falta de descanso
La salud mental y la falta de sueño tienen una relación bilateral: uno influye en el otro y viceversa. Las personas con insomnio tienen 10 veces más probabilidades de sufrir depresión y 17 veces más de padecer ansiedad en comparación con la población general.
Por el contrario, quienes viven con depresión y ansiedad declaran tener una pésima calidad del sueño. Al respecto, estudios como el liderado por Stanford Medicine destacan que no solo importa la calidad del sueño sino también el horario.
Jamie Zeitzer, doctor y profesor de psiquiatría dirigió un amplio estudio, con casi 75 mil participantes, en el que se demostró que acortarse y despertar temprano tiene repercusiones positivas en la salud mental.
¿Estás durmiendo lo suficiente?
Según datos actualizados, el mundo duerme poco. Un estudio de la UNAM concluyó que en México más del 70% de la población duerme menos de 7 horas diarias, es decir, la mayor parte de la población duerme menos de lo recomendado por la Fundación del Sueño de Estados Unidos.
Al respecto, el Instituto Nacional de Salud estadounidense alerta que algunas síntomas de somnolencia problemática implican quedarse dormido en ciertas situaciones o lugares como por ejemplo:
- Al sentarse a leer, mirar televisión, conversar con alguien
- Quedarse quieto en un lugar público como el cine o un salón de clases
- Viajar en coche durante una hora
Al final del día, un buen descanso no solo ayuda a reparar y recuperar el corazón y los vasos sanguíneos o mantener el equilibrio hormonal, sino que además protege al cerebro y con ello, la forma en que se relaciona con el entorno.
LHM