• Los poblanos que se llevó el 11-S: 25 años después, nadie sabe con certeza cuántos murieron en las Torres Gemelas

A 25 años del atentado que cobró miles de vidas en Nueva York, aún hay dudas sobre la cifra oficial de muertos, pues en 2001, había más de 800 mil poblanos viviendo en EU.

Puebla /
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M+. El 11 de septiembre de 2001, las Torres Gemelas se desplomaron y con ellas se fueron miles de vidas. Entre los muertos había poblanos. Siete están reconocidos oficialmente. Pero 25 años después, nadie puede asegurar que hayan sido todos.

Según la investigación de MILENIO, la cifra de migrantes poblanos fallecidos en los ataques terroristas permanece congelada en siete nombres, de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Consulado Mexicano en Nueva York.

Sin embargo, para la Fundación Pies Secos, una de las que más apoyo brindó a los paisanos afectados ese día, existe una sospecha que el tiempo no ha conseguido borrar: pudo haber más poblanos entre quienes quedaron atrapados en las Torres Gemelas y sus alrededores.

No hay manera de saberlo con certeza.

Puebla York y su importancia

En 2001, Nueva York era uno de los principales destinos de los migrantes poblanos que habían salido de sus comunidades en busca del llamado sueño americano.

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La presencia de esa comunidad era tan amplia que la ciudad y su zona metropolitana eran conocidas entre los propios migrantes como “Puebla York”, una expresión que daba cuenta de la fuerza de los vínculos construidos entre Puebla y Nueva York.

Por ello, los atentados del 11 de septiembre golpearon un territorio donde se concentraba una de las comunidades poblanas más numerosas fuera de México.

En medio de una población migrante que en muchos casos carecía de documentos consulares y mantenía una comunicación limitada con sus familias, identificar a todos los poblanos que pudieron encontrarse en la zona de los ataques se convirtió en una tarea especialmente compleja.

La magnitud de esa comunidad abre, 25 años después, una pregunta que permanece sin respuesta: si Nueva York era entonces un epicentro de la migración poblana, ¿cuántos poblanos pudieron haber muerto aquel día sin que sus nombres quedaran registrados entre las víctimas oficiales?

Los atentados golpearon un territorio donde se concentraba una comunidad poblana numerosa. | Foto: AP

Difícil identificación

En aquel momento, confirma Ricardo Andrade Cerezo, presidente de la Fundación Pies Secos, era común que migrantes trabajaran con papeles “falsos” en diferentes puntos de Nueva York.

Así, mientras las familias buscaban desesperadamente a sus seres queridos entre los escombros, para algunos ni siquiera existía un registro que permitiera saber que habían estado ahí.

Alicia Acevedo Carranza, originaria de Teziutlán; Leobardo López Pascual, nacido en San Pablo; Víctor Antonio Martínez Pastrana, de Tlachichuca; Antonio Meléndez y Juan Romero Orozco, nacidos en Acatlán de Osorio; así como Antonio Javier Álvarez y Max Gómez, perdieron la vida tras los ataques contra las dos torres del complejo del World Trade Center en el Bajo Manhattan, de la ciudad de Nueva York.

Son los siete nombres que sí pudieron ser identificados.

“Establecimos un puente de comunicación en ese momento, también, con el gobierno del estado, para tener información de los familiares que estaban buscando a sus seres queridos que trabajaban en las Torres Gemelas", recuerda ahora Andrade Cerezo en entrevista con MILENIO.

Las familias esperaban que removieran los escombros. Esperaban encontrar los cuerpos. Esperaban una llamada, una noticia, cualquier señal que permitiera terminar con la incertidumbre.

Pero el fuego también borró rastros.

Se esperaba, relata, que removieran los escombros y encontraran los cadáveres, pero, como se sabe, muchos cuerpos se perdieron incinerados debido a las altas temperaturas que provocaron los aviones que se estrellaron y nunca se sabrá, realmente, cuántas personas fallecieron, sino solamente las personas que sabían que estaban trabajando.

Las familias esperaban que removieran los escombros para hallar los cuerpos. (AFP / Archivo)

Siete nombres frente a una duda que no desaparece

En el año 2001, en Estados Unidos vivían más de 800 mil poblanos luego de la ola de salida de connacionales que se presentó en la década de los años noventa del siglo pasado. La migración fue una alternativa ante las crisis económicas, las devaluaciones del peso, la falta de empleo y la ilusión por cumplir el sueño americano.

Actualmente, la población poblana y con raíces de la entidad que vive en el país vecino del norte es de más de tres millones de personas, las cuales, se concentran en puntos como California, Nueva York, Nueva Jersey y Chicago.

El 11-S no solo dejó una lista de víctimas. También expuso lo difícil que podía ser localizar a un migrante cuando se cortaba de golpe el único vínculo que tenía con su familia.

Andrade Cerezo destacó que la tragedia del 11-S demostró pendientes y áreas de oportunidad en el contacto que tenían los migrantes con sus familias y en el seguimiento que realizaban los gobiernos de los estados a sus migrantes.

La caída de las Torres Gemelas marcó un parteaguas y se detectó que diferentes familias no tenían comunicación con los migrantes; además, comenzó un sentimiento por el reencuentro.

“Muchos paisanos no tienen documentos en Estados Unidos, más que los que se les envían de México a Estados Unidos para tramitar algunos documentos que necesitan como la matrícula consular, un pasaporte, pero los poblanos que fallecieron, no habían tramitado ningún documento del Consulado de Nueva York. Algunos tenían su credencial de elector y fue, a través de sus familiares que se localizó para identificarlos. Y, bueno, ya en su momento, se incineraron y vinieron a descansar a sus municipios, los que fallecieron el 11 de septiembre”, apuntó.
Con la caída de las torres, se detectó que las familias no tenían comunicación con los migrantes. | Especial

Puebla York después de las Torres

Después de los ataques terroristas, las medidas de seguridad para ingresar a Estados Unidos aumentaron; además, la vida cambió en Nueva York y Nueva Jersey, área conocida entre la comunidad migrante como Puebla York.

A la par, diferentes familias volvieron a tener contacto con sus seres queridos y hubo reencuentros; sin embargo, la ausencia de quienes perdieron la vida hace un cuarto de siglo se mantiene y el mundo no volvió a ser el mismo.

La ciudad cambió. La seguridad cambió. La manera de entrar a Estados Unidos cambió. Y el lugar donde miles de personas trabajaban, vivían y construían su vida quedó convertido en un símbolo mundial de la tragedia.

Pero para las familias de quienes no regresaron, la historia tiene otra dimensión: la de una ausencia que comenzó aquel 11 de septiembre y que, en algunos casos, nunca pudo acompañarse siquiera de una certeza.

“La Zona Cero es de las áreas, como en todo Estados Unidos, más vigiladas y, como se sabe, por sus normas de seguridad nacional, donde están los rascacielos, son las ciudades mucho más cuidadas, custodiadas por posibles ataques terroristas. La Zona Cero sí cambió mucho, se implementaron medidas de seguridad y ahora, cualquier persona que visite el Bajo Manhattan y la Zona Cero, se va a dar cuenta de la cantidad de inspecciones policiacas. La seguridad incrementó a partir de ese día”, finalizó Andrade Cerezo.

Veinticinco años después, siete poblanos tienen nombre, origen y una historia que pudo ser reconstruida. Son siete víctimas oficialmente reconocidas.

Pero debajo de ese número permanece una pregunta que nadie ha podido responder:

¿Cuántos poblanos más murieron aquel día y jamás pudieron ser contados?

CHM

  • Jaime Zambrano
  • Reportero de deportes

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