• "Con condón no siento nada... además, no me queda”: el machismo que sigue dejando en las mujeres la salud sexual

  • La entidad registró 96 mil 635 nacimientos durante ese año y que los nacimientos de madres adolescentes representaron 6.23 por ciento del total.
Puebla. /
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M+.- “Si no querías embarazarte, te hubieras cuidado”. La frase que durante generaciones se ha repetido a las mujeres resume una de las cargas que el machismo ha colocado sobre ellas: prevenir un embarazo, protegerse de una infección y, en general, hacerse responsables de la vida sexual de ambos.

Pero un embarazo no ocurre por responsabilidad de una sola persona.

La psicóloga Rebeca Alvear y el médico supervisor epidemiólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Luis Manuel Reyes Pérez, advierten que en México la planificación familiar continúa cargando buena parte de su peso sobre las mujeres, mientras la participación de los hombres permanece limitada.

Ellas recurren a píldoras hormonales, implantes, dispositivos intrauterinos, inyecciones, parches, anillos vaginales o procedimientos definitivos. Ellos, en cambio, tienen principalmente dos opciones: el condón y la vasectomía.

Y aun así, muchos hombres rechazan ambas.

Alvear explicó que el problema comienza desde edades tempranas, cuando el mensaje de cuidarse para evitar un embarazo se dirige principalmente a las mujeres y no a los hombres.

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El resultado es una idea que se reproduce de generación en generación: si ella quedó embarazada, fue porque no se cuidó.

“Históricamente, la responsabilidad de evitar embarazos recae en la mujer. A nosotras, desde edad temprana, nos responsabilizan de prevenir un embarazo. ‘¡Si no querías embarazarte, te hubieras cuidado!’, es la frase que escuchamos, cuando en realidad no es una condición biológica que la responsabilidad recaiga únicamente en la mujer; sin embargo, así ha sido”, subrayó.

La especialista consideró que esta desigualdad también puede observarse en la propia oferta de métodos anticonceptivos, pues la mayoría está diseñada para los cuerpos de las mujeres.

“Estos métodos están diseñados para nuestros cuerpos, como la píldora hormonal, el implante subdérmico, los dispositivos intrauterinos, las inyecciones, los parches y los anillos vaginales; mientras que para ellos sólo existen dos métodos: el condón y la vasectomía”, puntualizó.

El problema, agregó, es que incluso frente a esas dos alternativas, una parte de los hombres encuentra argumentos para no utilizarlas.

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

El pretexto del placer

Alvear lamentó que muchos hombres rechacen el condón bajo argumentos que, dijo, reproducen conductas machistas.

“Que no me queda, que no siento”, son algunas de las frases que, señaló, suelen utilizar para justificar que prefieren no utilizarlo durante las relaciones sexuales.

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

Con la vasectomía ocurre algo distinto, pero el origen del rechazo puede ser el mismo: existen hombres que creen que someterse a este procedimiento les hará perder el deseo sexual o afectará su desempeño.

“Evidentemente son argumentos machistas y patriarcales; pero, al momento de no usar el preservativo, no se están haciendo responsables de algo tan importante como su sexualidad, no sólo para evitar embarazos no deseados, sino también enfermedades de transmisión sexual”.

Por eso, consideró necesario cambiar la pregunta cuando se habla de embarazo adolescente.

En lugar de preguntar únicamente cuántas adolescentes están embarazadas, planteó una interrogante que pocas veces ocupa el centro de la conversación: ¿cuántos adolescentes hombres no se están cuidando?

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

La diferencia no es menor. Si se habla sólo de las mujeres, explicó, se termina colocando nuevamente sobre ellas toda la responsabilidad de una decisión que corresponde a dos.

El caso de Puebla

Las cifras de Puebla son una muestra de la dimensión del problema.

En 2024, la entidad registró seis mil 23 nacimientos de madres de entre 10 y 17 años, cifra que la colocó entre los estados con mayor número de casos a nivel nacional.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran además que Puebla registró 96 mil 635 nacimientos durante ese año y que los nacimientos de madres adolescentes representaron 6.23 por ciento del total.

En el caso de adolescentes de 16 años, Puebla llegó a los mil 897 nacimientos, mientras que entre las jóvenes de 17 años el número fue de dos mil 784.

Para Alvear, las estadísticas deberían llevar también a preguntarse quiénes son los hombres que participaron en esos embarazos y qué papel tuvieron en la prevención.

Por otra parte, la psicóloga recordó que la responsabilidad no termina con evitar un embarazo.

Entre las infecciones de transmisión sexual más comunes se encuentran la clamidia, la gonorrea y el virus del papiloma humano (VPH), muchas de las cuales pueden no presentar síntomas durante sus primeras etapas, pero pueden prevenirse y tratarse oportunamente.

La salud reproductiva sigue pareciendo “cosa de mujeres”

El problema no se queda únicamente en las relaciones de pareja. También aparece cuando los hombres tienen que acudir a los servicios de salud.

Luis Manuel Reyes Pérez, médico supervisor epidemiólogo del IMSS, reconoció que el porcentaje de hombres que toman medidas relacionadas con su salud reproductiva continúa siendo bajo.

En entrevista con MILENIO, lamentó que todavía persista la idea de que son las mujeres quienes deben tomar la iniciativa para cuidarse.

“Desafortunadamente estamos en tiempos donde los hombres creen que la responsabilidad de la salud reproductiva generalmente es la mujer”.
El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

Reyes Pérez explicó que el IMSS y otras instituciones realizan jornadas informativas y ofrecen métodos anticonceptivos dirigidos a los hombres, pero todavía existe resistencia para reconocer la importancia de estas medidas.

No se trata únicamente de evitar un embarazo, sostuvo, sino de planificar la vida familiar, mejorar las condiciones económicas del hogar y tomar decisiones sobre cuándo y cuántos hijos tener.

“No les va a generar mayor problema, más que cuidar su planificación, no tener hijos por tener, mejora los ingresos de la familia, y al tener una mejor planificación en su futuro”, comentó.

El médico insistió en que la planificación familiar debe entenderse desde una perspectiva de igualdad.

Es decir, que los hombres no sólo tienen derechos dentro de su vida sexual y reproductiva, sino también responsabilidades.

“Estamos en una época de igualdad tanto para asumir derechos, como responsabilidades, y realmente se tienen muchas ventajas”, afirmó.

Vasectomía: el método que todavía carga con mitos

Una de esas responsabilidades puede asumirla el hombre mediante la vasectomía, un procedimiento definitivo que, de acuerdo con el especialista, tiene ventajas frente a algunos de los métodos de esterilización femenina.

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

Entre sus principales beneficios se encuentran:

  • No afecta la erección, el deseo sexual ni la eyaculación.
  • Es más económica que la esterilización femenina.
  • Es un procedimiento que no requiere bisturí, por lo que implica menos dolor y una recuperación rápida.
  • Se realiza de manera ambulatoria y con anestesia local.
  • Tiene una alta efectividad, con una falla menor a 1 por ciento.

Pero alrededor de la vasectomía persisten mitos que, según el especialista, continúan alejando a algunos hombres de este método, pero la realidad es que:

  • No causa impotencia.
  • No reduce la masculinidad.
  • No aumenta el riesgo de cáncer.
  • No protege contra infecciones de transmisión sexual.

Este último punto es particularmente importante: la vasectomía evita embarazos, pero no sustituye al condón como mecanismo de protección frente a infecciones de transmisión sexual.

Otra ventaja es que se ejecuta en una cirugía menor y sin bisturí. El procedimiento consiste en bloquear los conductos deferentes para impedir el paso de los espermatozoides y evitar de manera permanente un embarazo.

Por ello no requiere hospitalización prolongada.

“Es una cirugía menor y realmente ambulatoria, entonces el hombre viene, se le hace, y se va el mismo día. Le damos seguimiento por si hay alguna complicación, pero los efectos de inmediato es algo de dolor e inflamación”, destacó Reyes Pérez.

La recuperación suele tomar entre uno y dos días. Durante ese periodo, el hombre debe mantener reposo relativo, evitar ropa interior ajustada y utilizar hielo para disminuir la inflamación.

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

También debe evitar durante una semana el ejercicio intenso y cargar peso.

La actividad sexual puede retomarse después de ese periodo, de acuerdo con las indicaciones médicas.

Sin embargo, hay una precisión importante: la vasectomía no funciona de manera inmediata.

Reyes Pérez explicó que, después del procedimiento, se recomienda continuar utilizando otro método anticonceptivo durante tres meses. Además, es necesario realizar un análisis de semen entre las ocho y 16 semanas posteriores a la cirugía para confirmar que ya no existen espermatozoides.

“El hombre, igual que la mujer, cuando crea que ya completó su familia, que no desea más hijos, o busca un método definitivo, seguro y confiable, puede realizarse la vasectomía”.

El dato que falta: los hombres detrás de los embarazos

Los números permiten observar cuántas mujeres fueron madres adolescentes, pero el debate planteado por los especialistas apunta hacia otra parte: la responsabilidad masculina que queda fuera de la estadística cotidiana.

Hablar de embarazos no planeados sin hablar de los hombres que participaron en ellos deja incompleta la historia.

Para los especialistas, la protección sexual no puede seguir entendiéndose como una tarea exclusiva de las mujeres.

El machismo sigue dejando en mujeres responsabilidad de anticoncepción | EsImagen

La responsabilidad es compartida.

Eso significa que los hombres deben informarse, utilizar métodos de protección, acudir a los servicios de salud y participar en las decisiones relacionadas con la planificación familiar.

No solo para evitar un embarazo no deseado.

También para prevenir infecciones de transmisión sexual y asumir que la salud reproductiva, como la sexualidad, no es un asunto que corresponda resolver únicamente a las mujeres.

AAC

  • Elvia García
  • Con más de 15 años en el periodismo, he podido escribir cientos de historias; siempre de la mano de mi familia que es el motor en mi vida. Reportera en turno de la fuente educativa. Amante de la vida y de mis perros, Akane-Max.

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