En medio de flores, velas, danza y olores, el estado de Guanajuato fungió como entidad invitada en la vigésima edición del Festival de la Vida y la Muerte en Playa del Carmen, un evento que reunió lo más profundo de las tradiciones mexicanas y contó con la presencia de cocineras tradicionales provenientes de municipios como Salvatierra y Ocampo.
A pesar de los fuertes rayos del sol en Quintana Roo, no fueron impedimento para que se llevara a cabo con éxito este festival cultural.
Durante el acto inaugural, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, destacó la hermandad y el profundo vínculo que une a ambas regiones mexicanas por la riqueza de las respectivas culturas.
"Somos quizá dos pueblos separados por muchos kilómetros de distancia, pero profundamente unidos por el corazón de México", dijo.
Asimismo, la mandataria estatal enfatizó el significado emocional y cultural de esta festividad para las familias mexicanas, describiéndola como:
"Una celebración que honra lo más profundo del alma mexicana, nuestra capacidad de recordar con amor, de transformar la ausencia en memoria viva y de hacer nuestras tradiciones un puente entre generaciones", puntualizó.
Para esta edición, Guanajuato participa con una amplia muestra de su identidad integrada por 127 artistas que ofrecerán 78 funciones, entre danza, baile y relatos de leyendas, además de talleres, altares y sin contar a cocineras tradicionales de diferentes municipios.
Este festival se desarrollará en un hotel concurrido en Playa del Carmen del 30 de octubre al 2 de noviembre.