El arzobispo de la Arquidiócesis de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa exhortó a los fieles a fortalecer el amor a Dios y al prójimo, al señalar que la Eucaristía constituye el centro de la vida cristiana y el alimento espiritual que sostiene la fe.
En este sentido, recordó la enseñanza de San Pablo, quien, tras su encuentro con Cristo, comprendió que la esencia del Evangelio radica en amar a Dios y al prójimo, por encima del cumplimiento de numerosos preceptos.
Sánchez Espinosa, añadió que este milagro anticipa el sacramento de la Eucaristía mediante los mismos gestos realizados por Jesús en la Última Cena: tomar el pan, elevar la mirada al cielo, bendecirlo, partirlo y compartirlo.
Advirtió que la fe se debilita cuando se abandona la vida comunitaria y sacramental, por lo que invitó a los creyentes a participar con convicción en la Santa Misa.
Finalmente, recordó que el próximo 4 de agosto la Iglesia celebrará a San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, mientras que el 6 de agosto se conmemorará la Transfiguración del Señor, festividad conocida en diversas comunidades poblanas como la del Divino Salvador, celebrada en localidades como Chachapa, Huixcolotla o San Salvador el Seco.
También reconoció la labor que realizan los sacerdotes jesuitas en la educación, la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a colectivos de madres buscadoras.
CHM