M+.- Se le conoce como la cloaca más grande del mundo porque almacena las aguas residuales del Valle de México en mil 268 hectáreas.
Es la presa Endhó, ubicada entre los municipios de Tepetitlán y Tula de Allende, Hidalgo, donde la proliferación del lirio acuático ha desatado una terrible plaga de mosquitos culex, que desde hace dos años afecta a 22 comunidades ribereñas.
Desesperados porque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no ha logrado controlar la invasión de lirio que a su vez es el criadero que provoca la plaga de mosquitos, pobladores de diversas comunidades afectadas han amagado con llevar a cabo medidas extremas, ante las severas afectaciones; una de ellas es que su ganado y animales de traspatio presentan severas lesiones en el cuello por las infestaciones del mosquito, que llegan a provocarles la muerte por anemia.
“Vamos a buscar los medios que sean necesarios para meterle dinamita a una esquina del vertedero”, amagó uno de los pobladores reunidos durante un recorrido realizado por MILENIO.
“Es imposible creer que un animal tan diminuto pueda controlar una región tan grande. Es insoportable, estoy de acuerdo en que se vuele la presa, se vuele la cortina, el desagüe principal, que se haga, porque créame que sí es una desesperación muy fuerte”, expresó Lucila González, delegada de la localidad la Ermita en Tepetitlán.
La presa Endhó concentra las aguas residuales de la ciudad desde hace 50 años, pero los habitantes ribereños señalan que esta es la primera vez que la proliferación del lirio acuático se sale de control.
Usualmente, esa vegetación era triturada mediante embarcaciones financiadas por el gobierno del estado, las cuales fueron detenidas a la orilla del embalse, luego del Decreto de Zona de Restauración, publicado en septiembre de 2024, por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Si en años atrás se pudo triturar ese mugroso lirio, ¿por qué carajos no se toman acciones así? Había una brigada aquí de parte de Conagua, por parte del gobierno del estado, que ese era su papel, pero ¿qué hicieron?
“Encontraron la gallinita de los huevos de oro porque allí es la lana, como pueden etiquetar recursos para estar chingándosela nada más y nosotros aquí muriéndonos tanto de la contaminación, de la pinche molestia del mosco, de todo lo que viene y aparte nuestro ganado perdiendo nuestro patrimonio”, acusó Arnulfo Sánchez, habitante de San Pedro Nextlalpan.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), informó a MILENIO que hasta el 22 de septiembre de este año, el lirio acuático se extiende en unas 880 hectáreas de la presa, lo que representa el 69 por ciento del cuerpo de agua.
A solicitud de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Conabio realiza desde enero de 2025 el monitoreo de la vegetación acuática flotante en la presa Endhó, mediante imágenes del satélite Sentinel -2, lo que ha permitido registrar que que de enero de 2025 a septiembre de este año, la proliferación de lirio acuático que provoca la plaga de mosquitos, ha fluctuado entre el 21 y 74 por ciento del cuerpo de agua.
Medidas extremas ante la inacción de Conagua
En un recorrido realizado por MILENIO en diferentes comunidades ribereñas, la demanda común es que aunque la Conagua informa que realiza brigadas de fumigación, estas no son efectivas, ya que no se realizan desde el atardecer y durante la noche, cuando los mosquitos salen de sus criaderos en el lirio para alimentarse de la sangre de animales.
Además, reprochan que no se lleve a cabo la trituración de la planta, medida que ha funcionado años atrás.
“La gente que está a la orilla, son los que más sufren estos estragos. El mosco el lirio es lo que más nos acaba, aparte de las contaminaciones que tenemos de aire, agua y suelo. A las 18:00 horas en los árboles, en la copa de los árboles se hace un remolino, como si fuera humo de tanto mosco que se agrega”, denunció Juan Camacho Ramírez, afectado de San Pedro Nextlalpan, Tepetitlán.
El lirio es el principal criadero y refugio de huevos, larvas y adultos del mosquito culex, por lo que entre más lirio, más moscos, señaló Yuri Uribe Montero, integrante del Movimiento Social por la Tierra, al sacar una muestra de agua de la presa, con larvas y huevos del mosquito.
“En este momento hay cerca de 900 hectáreas de la presa que están llenas de lirio. ¿Y esto a que te lleva? pues que haya una proliferación enorme de moscos. Tenes esta cantidad de mil 200 hectáreas de agua negra, tienes que está tapizado de lirio y no están atendiendo”.
Los mosquitos hembra adultos Culex ponen hasta 300 huevos en la superficie del agua. Las larvas viven en el agua, y luego se transforman en pupas, que se convierten en mosquitos, que suelen mantenerse inactivos durante el día resguardados en el lirio, y por la noche salen. Las hembras deben picar a los animales para obtener sangre para producir más huevos.
“El plan maestro mentado que tanto menciona la Conagua, aquí no es conocido. ¿qué exigimos nosotros? Pues que se haga un programa serio, que participe la Secretaría de Salud, porque tienen que vigilar que están aplicando realmente acabe con el mosco, pero que también cuide nuestra salud y tiene que haber una seriedad institucional y también tiene que haber un freno a tanta corrupción”, exigió.
Ganado muerto por anemia y crisis de salud en el "infierno ambiental" de Hidalgo
Los afectados denunciaron que la compra de insecticida ya se ha vuelto insostenible, además temen que el uso de los químicos pueda provocarles a la larga otros problemas, mientras que las medidas para proteger a sus animales, mediante humo o mallas son insuficientes para mantenerlos a salvo.
“Los animales que ya están más indefensos y débiles, en una noche (los mosquitos) los matan. Los veterinarios han venido y han dicho que los animales tienen anemia, es lógico porque ya les han chupado bastante la sangre. Se está agravando mucho esto, es una molestia muy grave”, Juan Fibela Cruz, comisariado de Santa María Michimaltongo, Tula.
La presa Endhó se localiza en la región del Valle del Mezquital, una región considerada un “infierno ambiental”, que ha sido reconocido como el sitio más importante a nivel nacional en el uso de aguas residuales en campos de cultivo, que provienen principalmente de Ciudad de México y del Estado de México, mediante el Gran Canal del Desagüe, el Interceptor Poniente, y el Emisor Central.
De acuerdo con el Estudio Técnico Justificativo para la declaración de Zona de Restauración Ecológica, “como consecuencia de la irrigación de cultivos con agua residual, diversos estudios han reportado la acumulación de metales pesados en el suelo, mismos que migran a los cultivos”.
Destaca la presencia en suelo y agua de cadmio, cromo, plomo, arsénico, y mercurio, que ha provocado una alta incidencia de cáncer.
“Aquí se concentra el agua sin tratamiento, y durante estos 50 años se ha estado almacenando mucha agua contaminada y eso ahora nos ha traído varios problemas; uno, nuestro manto está contaminado, el agua que tenemos en nuestros hogares está contaminada, tiene plomo, manganeso, mercurio, tiene nitratos y tiene que ver con que están alrededor de la presa, alrededor de unos 500 metros”.
“Esto ha derivado en que tengamos una fuerte crisis en temas de salud, específicamente en el cáncer; también alergias, enfermedades en la piel, en los ojos, pero también insuficiencia renal. Y el otro problema muy grande, es que abunda mucho el lirio y desde hace como dos años está fuera de control, y que no tengamos una condición digna de vivir”, señaló Yuri Uribe.
IOGE