‘Los elefantes mueren de sed’, de Hiram Ruvalcaba: una baladita pop

A fuego lento

La nueva novela de Hiram Ruvalcaba, 'Los elefantes mueren de sed', busca explorar la educación sentimental contemporánea, pero ofrece un retrato previsible del matrimonio.

Portada de ‘Los elefantes mueren de sed’, de Hiram Ruvalcaba. (Random House)
Ciudad de México /
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El año pasado, Hiram Ruvalcaba publicó Los inocentes, una colección de cuentos en los que el pasmo y el sofoco proceden de una realidad que tiene mucho de irreal. Es el libro de un orfebre de las emociones y el lenguaje, tanto como La noche sin nombre (2018). Ahora ha lanzado su segunda novela, Los elefantes mueren de sed (Random House). Ni allá ni aquí estamos frente al mismo escritor, y no solo porque se mueva en géneros distintos. Digamos que el cuentista es el tipo rudo y que el novelista es un mansoconsultor sentimental.


No hay riesgos ni desafíos en Los elefantes mueren de sed, sino una apacibilidad inofensiva. Un día con paisaje serrano y convivio familiar en un pueblo de Jalisco es suficiente para ilustrar quince años, o algo así, de matrimonio. Él practica la infidelidad con discreción, pues no deja de ser un “buen tipo”, un especialista en huir de todo conflicto. Ella, lo sabemos después de ciento sesenta páginas, ha sobrellevado la infidelidad porque “yo, al igual que todas las mujeres, fui educada por una trampa: aquella de la resiliencia. Una trampa que nos obliga a bajar la cabeza”. Con algunas interrupciones para visitar el pasado y presentar al hijo obsesionado con los elefantes y a los padres-suegros que practican de igual manera la resiliencia y el engaño, el relato transcurre a ritmo de baladita pop hacia el combate definitivo.

Llegados a este punto, se revela al fin el propósito de Los elefantes mueren de sed: las cuarenta páginas finales en las que la esposa humillada da rienda suelta a su desengaño.

Resulta de lo más desconcertante. No encuentro en sus palabras sino la expresión de una cursilería fortificada con algunas dosis de filosofía del tocador. Veamos: “Y es que, para mí, Flavio, el amor es algo que trasciende esta vida, Y como todas las cosas etéreas, no puede ser medido en términos humanos”.

Hiram Ruvalcaba ha escrito una novela, es decir, una sucesión de estampas hogareñas, para asestarnos esta “revelación”. Lo que se ofrece como una disección de “la educación sentimental contemporánea” es en realidad una pintura sobradamente convencional, por más netas que se planten por el camino, de un matrimonio capaz de enfermarnos de aburrimiento. A ver si el cuentista sale indemne.

Los elefantes mueren de sed

Hiram Ruvalcaba | Random House | México, 2026

AQ / MCB

  • Roberto Pliego
  • (1961) Cursó Letras Hispánicas en la UNAM. Fue subdirector de la revista Nexos. Autor de La estrella de Jorge Campos y 101 preguntas para ser culto, es editor de Laberinto.

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