‘Gastronauta en México’: la resistencia desde el fogón

Reseña

‘Gastronauta en México’, de Federico Mastrogiovanni, plantea una idea muy bella: la sazón como alma individual, la convicción de que cada platillo es una creación de quien lo prepara.

Portada de ‘Gastronauta en México’, de Federico Mastrogiovanni. (Grijalbo)
César Gándara
Ciudad de México /
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Hay libros que usan a los alimentos más allá de datos y recetas para conocer el buen gusto, libros que transforman la comida en un argumento de solidaridad, deguste y convivio. Dentro de ese linaje se encuentra Gastronauta en México (Grijalbo, 2025) del periodista italiano Federico Mastrogiovanni. Radicado en el país desde hace más de veinticinco años, el autor recorre comunidades donde cocinar se trata de sustento, sí, pero también de memoria y de un acto político. Cada capítulo abre con una receta; sin embargo, no es un libro de cocina, o no solamente. Es también un libro sobre la resistencia humana vista desde el fogón.

La estructura alterna dos registros. Los capítulos principales, cada uno nombrado por un platillo, llevan al autor a Nahuatzen, Amatlán, Comala, Tijuana, la sierra de Guerrero y Tampico. En cada lugar cocina junto a sus protagonistas: un churipo con Toño Arreola, líder purépecha que pasó más de tres años preso; una costilla en salsa de tortilla con un temazcalero nahua; el barroco ante colimote con Noé Hernández; arroz djon djon con Vivianne Petit-Frère, migrante haitiana atrapada en la Zona Norte de Tijuana; un caldo de acamayas en una familia serrana que cultiva amapola y convive con los grupos armados sin ser parte de ellos; una jaiba rellena en un Tampico que se desmorona.

Entre esos viajes aparecen intermedios, que son textos íntimos donde el autor cocina solo o con amigos y habla de su abuela italiana, de su hijo y de su madre, fallecida durante el covid-19.

Antes que las historias, en este libro están los ingredientes, y con ellos la promesa de que lo que sigue se cocinará despacio. Los intermedios funcionan como momentos de calma que permiten pensar la tradición, la innovación, la clase y el poder sin interrumpir el pulso de la crónica.

Mastrogiovanni plantea en este libro una idea muy bella: la sazón como alma individual. La convicción de que cada cocinero imprime en el platillo algo irreductible e intransferible, aunque comparta receta con otro. Esa noción dignifica a los personajes, los vuelve más allá de sólo ilustraciones de una causa, personas con voz propia.

El autor se narra en primera persona, vulnerable. Muestra su duelo, su rabia y su torpeza en cocinas ajenas. En lugar de esquivar reproches de sus entrevistados, el libro los deja en las páginas y abre una discusión incómoda sobre quién tiene derecho a contar qué historias. Su mirada de migrante le permite ver con claridad lo que un observador interno normalizaría: el aguacate clandestino que devora los bosques, la violencia en Tampico, la vida en la sierra de Guerrero.

Gastronauta en México es una crónica del México profundo, un libro de memorias culinarias, pero también un ensayo sobre identidad y testimonio de resistencias cotidianas que pareciera decirnos que cocinar para otros es uno de los gestos más antiguos y más políticos que existen, una manera de decir “aquí estoy, esto soy, esto te ofrezco”.

AQ / MCB

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