El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alertó que las proyecciones para los próximos meses indican que México se enfrentará a un fenómeno de El Niño que no tiene precedentes; los efectos más visibles se prevén desde el próximo mes de septiembre, ya que se pronostica una intensa actividad ciclónica en el océano Pacífico, y continuarán con eventos de temperatura extrema para el próximo año.
“Se ve un Niño que no ha tenido precedentes en las proyecciones que se ven; sin embargo, debemos estar muy preparados. Se va a manejar todo el verano, invierno, otoño y primavera del próximo año. Los escenarios son extremos en el sentido de que pudiéramos tener muchas ondas de calor durante el próximo año”, advirtió Fabián Vázquez Romana, coordinador general del SMN.
En entrevista para MILENIO, al término del seminario 'El Niño 2026: La liga con la emergencia climática global, qué esperar y cómo prepararnos', organizado por la Iniciativa Climática de México (ICM) en alianza con el Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, el coordinador del Meteorológico coincidió con los investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, Jorge Zavala y Francisco Estrada, en el pronóstico de que 2027 será el año más cálido en México, con temperaturas que llegarán a “rebasar los límites de resistencia humana”.
“Es un tema que pudiera ser muy complicado. Recordemos que las ondas de calor son los efectos o los eventos meteorológicos o climáticos que más muertes generan a nivel mundial. Es un tema muy silencioso, y sin embargo, tiene un impacto muy grande en la sociedad”.
El maestro en Ciencias resaltó que las temperaturas extremas tienen afectaciones múltiples, desde la agricultura, el confort térmico, la salud, eficiencia energética, y no todas las regiones del país están preparadas ante estos eventos.
“Tenemos que ser conscientes de que no todos están adaptados a este tipo de temperaturas que se pueden tener. Recordando el 2024, que fue el año más caluroso, se rompieron todos los récords de temperatura, y es muy probable que el siguiente año volvamos a romper todos los récords de temperatura. Entonces, es un mensaje claro de lo que pudiéramos tener en la próxima primavera”, señaló.
Asimismo, Fabián Vázquez resaltó que a partir de septiembre se prevé una intensa actividad ciclónica en el océano Pacífico, misma que ha sido activa, pero los ciclones se han formado lejos de la costa.
“Esta temporada se está esperando mucha actividad ciclónica en el océano Pacífico, porque veíamos que las temperaturas de la superficie del mar son muy elevadas y los vientos alisios son muy débiles. Se han formado muchos; ya vamos en la letra H, vamos en Hernan. ¿Qué ha pasado? Que todos han sido muy lejos de la costa, únicamente Boris nos ha afectado, pero todos los demás han sido muy alejados, y el Atlántico está completamente tranquilo, explicó.
Añadió que las condiciones del viento en el mar Caribe y del polvo del Sahara, que ha estado muy activo, han hecho que la cantidad de ciclones tropicales en el Atlántico sea muy baja, con solo tres sistemas formados.
“Septiembre es el mes más activo, es el pico de la actividad ciclónica, sobre todo en el océano Atlántico, la primera decena de septiembre. Yo esperaría que sí tengamos más actividad, no veo ahorita probable nada en el mar Caribe, porque las condiciones sí están muy adversas para la formación de ciclones, pero yo creo que el Atlántico y el Golfo de México hay que monitorearlos en particular, sobre todo el Golfo, que está ya muy cerca de nuestra costa”.
“Climatológicamente, en el mes de octubre, también los ciclones se acercan mucho del lado del Pacífico hacia Baja California Sur. Entonces, la temporada no ha terminado, sigue activa. Hemos corrido con suerte en el sentido de que han sido alejados de las costas, pero no quiere decir que no nos puedan afectar durante septiembre y octubre”, resaltó.
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