Eduardo Rivera tenía 16 años cuando desapareció en Zapopan, Jalisco, después de acudir a una supuesta oferta de trabajo como personal de seguridad.
Desde entonces, su madre, Verónica Reséndiz, lo busca y denuncia que, además de no recibir respuestas suficientes de las autoridades, ha enfrentado amenazas y extorsiones de personas que presuntamente se dedican al reclutamiento de jóvenes para grupos criminales.
De acuerdo a lo presentado en el programa de Alejandro Domínguez para MILENIO Televisión, Reséndiz relató que su hijo llegó a Guadalajara desde Guerrero dos meses antes de desaparecer, con la intención de vivir con su novia.
El 28 de octubre de 2025 salió a buscar trabajo y encontró una oferta para desempeñarse como personal de seguridad en una casa. Después de acudir, su familia perdió contacto con él.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Eduardo logró comunicarse con ella en algunas ocasiones y le contó que había sido obligado a trabajar para un grupo criminal. También le advirtió que regresar a casa podía ponerlo en peligro.
“Me dijo: ‘Mami, tengo que echarle ganas porque si no, me llega a agarrar el otro cártel, me va a despedazar’”, recordó Reséndiz.
Eduardo fue trasladado de Jalisco a Zacatecas y Sinaloa, relata su madre
Tras la desaparición, la ubicación del teléfono celular de Eduardo permitió identificar que se encontraba en Zacatecas. Sin embargo, su madre señaló que ni las fiscalías de ese estado ni las de Jalisco le brindaron el apoyo que esperaba para localizarlo.
En una de las comunicaciones, el adolescente pidió a su madre que no acudiera a la Fiscalía, pues consideraba que hacerlo podía ponerlo en riesgo.
“Me dijo: ‘Mamá, no, no muevas a la Fiscalía porque me pones en peligro’”, contó.
A finales de noviembre, Eduardo volvió a comunicarse con su familia. Según el relato de Reséndiz, le informó que lo enviarían a Sinaloa y que, después de cumplir con esa encomienda, lo dejarían regresar a casa.
“Que lo iban a mandar a la guerra, a Sinaloa. Que pasando eso, lo iban a dejar libre, que él iba a regresar con nosotros a casa, pero no fue así”, relató.
La última llamada que recibieron desde el teléfono del joven ocurrió el 17 de diciembre de 2025. Sin embargo, quien habló fue otro muchacho que también habría sido reclutado y que les dijo que a Eduardo le habían quitado la vida. Esta versión no ha sido confirmada.
La última ubicación de Eduardo que, de acuerdo con la Fiscalía de Sinaloa, se tiene registrada, corresponde a Escuinapa. Su familia continúa sin conocer su paradero.
Madre denuncia amenazas y pide no estigmatizar a los desaparecidos
Además de buscar a su hijo, Verónica Reséndiz ha enfrentado amenazas y extorsiones. Contó que recibió mensajes de personas que se identificaron como reclutadores y que le preguntaron por qué buscaba a Eduardo.
Una de ellas le habría exigido que reclutara a otras personas a cambio de devolverle a su hijo, una propuesta que la madre consideró un engaño.
Reséndiz también pidió evitar los prejuicios contra las personas desaparecidas, pues señaló que detrás de muchos casos existen historias de jóvenes que fueron captados mediante engaños o bajo amenazas.
Su hijo, recordó, era trabajador e independiente, aficionado al ejercicio y al cuidado personal. Ahora, a un año de su desaparición, mantiene la búsqueda y pide que otros jóvenes no caigan en ofertas falsas de empleo ni en las promesas de quienes los acercan a grupos criminales.
“Para que se den cuenta los muchachos que no es bueno caer en las redes, en las mentiras de estas personas”, expresó.
Aquí puedes ver el reporte completo
???? Eduardo Rivera, de 16 años, fue víctima de reclutamiento forzado en Jalisco y trasladado a otros estados. Tras un año desaparecido, su familia no solo enfrenta el desamparo de las autoridades, sino constantes extorsiones.
— Milenio (@Milenio) October 31, 2026
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Con información de Mario García
AH