Rafael Márquez Álvarez ha sido el único jugador mexicano que se ha colocado a la altura de Hugo Sánchez. El defensa/mediocampista fue un tipo con una singular lectura del juego, un futbolista que hacía parecer fácil algo tan complejo como la anticipación, lectura de juego, salida de balón, golpeo en largo, ubicación táctica... Rafa -desde siempre- fue un alguien especial.
El primer entrenador que vio sus cualidades fue Efraín Flores un entrenador especialista en la formación de jugadores y que también ha tenido sus incursiones en la élite. Fue a mitad de la década de los 90 cuando ese diamante en bruto cayó bajo la tutela de Efraín, en la famosa academia del Atlas, un vivero de futbolistas que arrojaba futbolistas a raudales.
Desde los 15 años, Márquez ya destilaba esa clase que le abriría el mundo de la élite no solo en México, sino en Europa, porque un talento de esa magnitud no podía pasar de largo para los clubes del Viejo Continente. Mónaco y Barcelona fueron los equipos en los que cimentó su carrera como jugador y en el Barcelona B dio sus primeros pasos como entrenador.
Sí, Rafa no ha probado la exigencia de un banquillo de Primera División, pero es un tipo que se ha preparado a conciencia para eso; cuenta con la licencia UEFA Pro, es decir, se formó para dirigir al más alto nivel.
Profesores de rango elevado
Nada más al repasar los entrenadores que tuvo en su trayectoria como futbolista, uno se puede dar una idea del tipo de conocimiento que Rafa absorbió de mentes de la más alta capacidad en el mundo del futbol, tanto en lo emocional como en lo deportivo, la táctica, la acción y reacción, la planeación de la defensa y el ataque, el manejo de partido… Sí, Rafa conoce a la perfección los entresijos del futbol.
Efraín Flores fue quien lo debutó en Primera División, el estratega detectó sus condiciones y fue el primero en abrirle las puertas de un vestuario profesional. Después pasó por la mente de Ricardo Antonio La Volpe; del Bigotón aprendió la obsesión táctica, la lectura de juego, el trabajo de repeticiones.
El francés Claude Puel fue quien le abrió la puerta a Europa; allá por el año 1999 el joven Rafael Márquez vio en el Mónaco la manera de cómo se comportaba el jugador de élite, la convivencia con nuevas culturas y metodologías de entrenamiento.
En el Principado también estuvo bajo las órdenes de Didier Deschamps, quien vivía sus primeros años como entrenador, pero era un referente del futbol mundial y le mostró que el talento individual se pone al servicio del colectivo.
Después vino el gran paso: llegar a Barcelona y tener a Frank Rijkaard como el estratega que lo situó en el más alto nivel, una nueva realidad y la gestión de grupos donde abundan estrellas, entender que la élite exige trabajo y se compite para ganar cada día.
Sí, indiscutiblemente la másterclass llegó con Josep Guardiola, cuando Pep llegó al Barça en la Temporada 2008-09, Rafa tenía ya un lustro en el club catalán, pero fue con el genio de Santpedor con el que vivió una revolución de todo lo que significa la vida en el banquillo a todos los niveles: planeación, organización, estructura, ejecución, análisis, implementación… técnica, táctica, futbolística y emocionalmente.
En clubes, el resto de entrenadores que tuvo fueron: Hans Backe (Red Bull); Gustavo Matosas (León); Andrea Mandorlini (Hellas) y José Guadalupe Cruz (Atlas).
Mentores en el Tricolor
A nivel de Selección Mexicana, Rafa pudo construir una carrera en la que se convirtió en un pilar del cuadro Tricolor. En el vestuario del conjunto nacional fue aprendiendo de tipos que conocían el entorno del futbol mexicano y que le fueron trasladando la exigencia y el compromiso que se tiene con la playera verde. Personalidades de todo tipo, entrenadores con un bagaje y conocimiento del jugador azteca.
Bora Milutinovic; Manuel Lapuente; Enrique Meza; Javier Aguirre (con el Vasco vivió dos etapas como jugador y una como auxiliar); Ricardo La Volpe; Sven-Göran Eriksson; Hugo Sánchez; José Manuel de la Torre; Miguel Herrera y Juan Carlos Osorio. Fueron los entrenadores con los que Rafa convivió en concentraciones y torneos defendiendo la playera de México. Cada uno dejó algo en su personalidad, aunque fueron pocos días los que se veían, siempre echaron mano de su liderazgo y Rafa veía cómo era cada uno en las diferentes facetas y las complejidades que tenían, el tiempo que invertían, la cercanía con el jugador, el contacto con los medios, el trabajo a contratiempo, el manejo de la prensa, de la presión, la exigencia del resultado, las crisis, el contacto con el aficionado de aquí y de allá.
Capacidad y personalidad
Márquez ya tuvo dos juegos al frente de México, debutó el pasado sábado contra Colombia (1-1) y este martes igualó con Perú (1-1); la expectación de ver a Rafa al frente del Tricolor ha sido grande, pero también hay dudas sobre el alcance que podrá tener por el hecho de no contar con experiencia en el máximo nivel.
Sin embargo, Efraín Flores, el entrenador que debutó a Rafa como futbolista profesional, no duda que el Káiser pueda triunfar como entrenador, porque destaca que "él desde muy chico tenía esta cualidad de ser casi un entrenador dentro de la cancha, ayudaba y podía generar cambios, a la hora que tú le decías algo él lo llevaba a cabo de una manera importante. Creo que desde muy chico se le veía ese perfil que podía ser algún día entrenador, no me extraña que después de que se retiró, el Barcelona B lo llamara a un equipo tan importante, porque por ahí han pasado Luis Enrique o Pep Guardiola", expresó Flores en exclusiva para MILENIO-La Afición.
Flores Mercado fue el primero de los entrenadores que Rafa tuvo a nivel profesional, pero considera que de todos los estrategas que con los que tuvo la oportunidad de convivir le dejaron una influencia y enseñanzas que el estratega michoacano explotará de la mejor manera.
"Por ahí puede haber gente que diga que no tiene el bagaje suficiente de haber entrenado muchos equipos, ser un ganador como entrenador, pero yo creo que hay -como decimos- garbanzos de a libra o hay gente que es extraordinaria en hacer lo que hace o hacer cosas diferentes. Yo estoy convencido que él no va a necesitar haber pasado por grandes equipos como entrenador, creo que lo que le aprendió a todo este cúmulo de entrenadores que han dejado huella en el futbol mundial, Rafa va a tener ese bagaje, va a tener algo de cada quien, pero le va a dar su estilo; por ejemplo, en algunos momentos de la gestión de Javier Aguirre, yo sabía o tenía claro cuando Rafa había intervenido, porque es muy astuto, es muy inteligente para estar detectando qué es lo que está pasando en el partido, para poder corregir tanto en defensiva como en ofensiva, ahora le va a dar un sello muy propio de Rafael Márquez y yo en lo personal lo voy a disfrutar. Espero que le vaya muy bien por bien de él, pero sobre todo, por bien de nuestro futbol mexicano que está necesitado de algún golpe de timón importante, un golpe de autoridad importante a nivel internacional".
Y aunque en algún sector existe la interrogante de si Rafa podrá lidiar de buena manera con la presión que conlleva el puesto, Efraín Flores, no duda que también en ese aspecto, el Káiser demostrará su personalidad.
"Él desde muy chico tiene esa personalidad para que no lo rebasen las situaciones adversas que se puedan presentar. Rafa tiene un equilibrio mental, emocional, en todos aspectos, de tal manera que no creo que lo rebase. Más bien, él sabrá guiar todas estas cosas que van a ser tanto buenas como regulares o malas. Las sabrá guiar para que tengan un rumbo importante y de esta manera no se vea afectado ni él, ni su cuerpo técnico, ni los jugadores, ni la Selección".
RGS