Las ganancias de los bancos en México enfrentarán presión durante 2026, debido a la combinación de menores tasas de interés y altos costos crediticios, en un escenario que limitará el crecimiento de sus ingresos, de acuerdo con Fitch Ratings.
La calificadora advirtió que, aunque los márgenes financieros se mantendrán relativamente estables, los recortes en las tasas de política monetaria reducirán los ingresos netos por intereses, lo que impactará directamente la rentabilidad del sector.
A esto se suma que los costos crediticios permanecerán en niveles elevados o cercanos a sus máximos en el corto y mediano plazo.
Este escenario ocurre en medio de un entorno operativo más complejo, donde también se anticipa una desaceleración en el crecimiento de los ingresos, lo que acentúa la presión sobre las utilidades de las instituciones financieras.
Si bien la calidad de los activos se ha mantenido estable, Fitch prevé un deterioro gradual conforme avance el ciclo económico, lo que obligará a los bancos a mantener una originación de crédito más prudente, enfocada en segmentos de menor riesgo.
Pese a este panorama, el sistema bancario mexicano mantiene fundamentos sólidos.
La capitalización se mantiene estable, respaldada por colchones regulatorios suficientes, mientras que la liquidez continúa siendo amplia gracias a una base de depósitos diversificada.
Además, los grandes bancos, que concentran la mayor parte del sistema, cuentan con modelos de negocio resilientes que les permitirán absorber parte de la presión en utilidades, aunque sin evitar una moderación en su desempeño financiero.
En este contexto, Fitch considera que el principal reto para la banca en 2026 no será la solvencia, sino sostener su rentabilidad en un entorno de menores ingresos y mayores costos.
MVDJT