Los precios de las vías marítimas más transitadas del canal de Panamá alcanzaron un nuevo récord, ya que el descenso del nivel del agua, vinculado a un fenómeno de El Niño cada vez más intenso, y la fuerte demanda impulsada por la guerra contra Irán están restringiendo el tráfico.
Las tarifas aumentan porque se espera que con niveles más bajos del agua se limite la cantidad de carga que los buques pueden transportar por el canal con lo que potencialmente se reduzca el número de turnos de paso más adelante este año.
“El problema actual es que los niveles del agua están descendiendo de forma constante, algo que no debe ocurrir entre mayo y diciembre”, señaló Ross Griffith, responsable de precios de fletes para el continente americano en Argus. El fenómeno de El Niño de este año ya causó una disrupción del tráfico marítimo en ríos europeos como Rin y Danubio, provocando la cancelación de cruceros y el desvío de mercancías.
Por otra parte, el cierre del estrecho de Ormuz, punto crítico y cuello de botella por el que circula una quinta parte del petróleo mundial, obligó a los compradores asiáticos a aumentar sus adquisiciones de crudo y productos petroleros procedentes de la costa del Golfo de Estados Unidos, lo que impulsó la demanda y los precios del tránsito por el canal de Panamá.
En las últimas semanas, el precio promedio por utilizar las esclusas de mayor tamaño del canal (aptas para buques de gran envergadura) alcanzó 2.5 millones de dólares, la cifra más alta registrada en las subastas, de acuerdo con Argus.
Desde el 28 de julio, los precios en algunas subastas individuales para las esclusas Neopanamax y Panamax ya llegaron a 3.78 millones y 2.63 millones de dólares, respectivamente. Los nombres de las esclusas hacen referencia al tamaño de los buques según su capacidad de carga.
Los propietarios de grandes buques que utilizan el canal de Panamá, como los grandes portacontenedores y las compañías de gas licuado de petróleo, suelen reservar turnos con antelación a tarifas fijas, por lo general muy inferiores a los precios promedio de las subasta, en lugar de competir por ellos en las subastas diarias. Sin embargo, hasta 30 por ciento del tráfico total del canal puede optar por competir en las subastas diarias en lugar de reservar turnos.
El reciente repunte de precios se produce después de la entrada en vigor, en julio, de restricciones por parte de la Autoridad del canal de Panamá sobre el calado de los buques (la profundidad a la que se sumerge el casco en el agua).
Las reducciones del calado obligan a los barcos a transportar menos carga para que naveguen a menor profundidad. Esto eleva los costos para las compañías navieras y sus clientes, y puede generar largas filas de buques a la entrada de esta vía navegable de 50 millas de longitud.
Tres restricciones de calado anunciadas durante el último mes para las esclusas tipo Panamax reducirán a 47.5 pies, frente a los 50 pies habituales, el nivel de agua permitido para la operación de los buques a partir del 3 de septiembre.
El 3 de agosto, alrededor de 113 buques esperaban para transitar por el canal, ya fuera mediante turnos reservados con antelación o participando en subastas diarias de cupos; una cifra superior a los 40 registrados el 2 de enero.
Los niveles de agua del lago artificial Gatún, que abastece al canal de Panamá, se sitúan por debajo del promedio registrado entre 1965 y 2022, y las estimaciones de Argus prevén que desciendan aún más en los siguientes meses. Aunque los niveles actuales son superiores a los de 2023, un año excepcionalmente seco, la caída proyectada es mucho más pronunciada y se produce antes del inicio de la temporada seca en diciembre.
“Así que sí existe la posibilidad de encontrarnos ante una situación peor que la de 2023”, señaló Griffith.
La Autoridad del canal de Panamá declaró a Financial Times que algunos buques que transitaron recientemente pagaron más de un millón de dólares en subastas para satisfacer necesidades específicas de sus mercados; dichos pagos reflejan “fluctuaciones temporales del mercado” y no una tarifa establecida por el propio canal.
“Los ajustes de calado anunciados no reducirán el número de tránsitos diarios de buques”, dijo un portavoz de la autoridad. Sin embargo, añadió que, en función de cómo evolucionen las condiciones, se pueden imponer restricciones adicionales.