Los activos de los fondos de cobertura crecieron al ritmo más rápido de la historia el trimestre pasado debido al auge en el precio de las acciones impulsado por la inteligencia artificial (IA) y al cambio de los inversionistas, que se alejan de los fondos de capital privado y de crédito.
El total de activos bajo gestión creció en 409 mil millones de dólares, hasta alcanzar 5.6 billones de dólares de abril a junio, en gran parte debido al buen rendimiento de las inversiones, según el proveedor de datos especializado HFR.
Los fondos de cobertura sufrieron pérdidas en un turbulento mes de marzo después del estallido de la guerra contra Irán. Desde entonces, se lograron beneficiar de un enorme repunte de las acciones liderado por empresas de chips como Samsung, AMD y SK Hynix.
“Creo que esta será una época dorada para los fondos de cobertura después de mucho, mucho tiempo”, dijo Shenan Dhanani, codirector ejecutivo de Trium Capital, que administra 5 mil 100 millones de dólares en activos.
Los fondos de cobertura también disfrutan de una fuerte demanda de los inversionistas, con una inyección de 134 mil millones de dólares en los últimos tres trimestres, la mayor entrada de capital en un periodo trimestral desde 2007, de acuerdo con HFR.
Esto se debe en parte a la rentabilidad positiva que se obtuvo durante un periodo en el que el sector del capital privado ha tenido dificultades para devolver los recursos a los inversionistas. Los fondos de cobertura suelen permitir reembolsos en un plazo de entre uno y seis meses, mientras que los vehículos de capital privado tradicionalmente tardan entre cinco y siete años en efectuar las devoluciones.
“Existe cierta insatisfacción con algunas inversiones en capital privado, por lo que la gente está recuperando poco a poco su dinero de este tipo de vehículos y no necesariamente lo va a volver a invertir”, dijo Patrick Ghali, cofundador de Sussex Partners, que asesora a grandes inversionistas sobre la asignación de fondos de cobertura.
Las estrategias macroeconómicas, en las que los fondos de cobertura apuestan por indicadores clave como el crecimiento y la inflación, son las más atractivas en lo que va de año, según HFR.
Los gestores de activos, como los grandes fondos de pensiones y las fundaciones, buscan proteger sus carteras de valores de las fluctuaciones del mercado causadas por riesgos geopolíticos, incluidas las posibles consecuencias de la guerra contra Irán o una mayor escalada del conflicto comercial global iniciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el año pasado.
Sin embargo, si bien la exposición de los fondos de cobertura a la renta variable puede ser una bendición durante los repuntes, existen indicios de que una reversión en los mercados de valores puede perjudicar a muchos fondos. La correlación entre los fondos de cobertura y las acciones el año pasado fue la más alta en al menos cinco años, según un estudio de BNP Paribas publicado en enero.
Los fondos de cobertura sufrieron grandes pérdidas luego de que Trump desatara una guerra comercial global en abril del año pasado, aunque las recuperaron una vez que suavizó las medidas y continuó el auge de la inversión en IA.
Los gestores de activos retiraron más de 100 mil millones de dólares de la industria global de fondos de cobertura en 2022, cuando muchos no lograron proteger a sus inversionistas de una caída global en lo s mercados bursátiles,
De acuerdo con UBS, los fondos de cobertura son instrumentos de inversión privada donde los gestores emplean distintas estrategias para generar un rendimiento mayor, pero con un riesgo elevado.