Sabe bien la directora británica Emerald Fennell de qué se trata esto de las obras de época por su trabajo en la película Anna Karenina de 2012 y la exitosa serie The Crown para Netflix. Ganadora ya de un Oscar y de un Bafta, esta joven ha hincado el diente esta vez en Cumbres borrascosas, una novela victoriana que es todo, menos victoriana, de la pluma de Emily Brontë, y que ahora ha escrito y dirigido para el cine.
Apalancada en la actuación y la producción de Margot Robbie bajo el sello Warner, las condiciones estaban dadas para no errar el tiro. Wuthering Heights, que así se llama la novela apelando a una jerga regional, ha pasado ya antes por el filtro del séptimo arte, pero ahora Fennell decidió darle un tono personal con dos ajustes, creo afortunados, primero para tener un arranque dramático espectacular, y después recortando la trama para centrarla en los personajes principales.
Así, lo que ocupa en la versión literaria dos narradores, el señor Lockwood y la señorita Nelly, diminutivo de Elena, aquí se convierte en una sola trama en la que son los propios protagonistas quienes llevan la voz y la acción. Ha prescindido del primero y ha conservado a la segunda, pero como personaje integrado a la historia de una pareja y su amor imposible, Cathy (Robbie) y Heathcliff (Jacob Elordi).
Una escena de ahorcamiento, con gran ambientación, abre la trama fílmica y desde ahí marca su distancia con la novela. Ella es hija de un alcohólico en quiebra, él un chico recogido en Liverpool, Nelly una hija ilegítima. Ya adultos, Cathy busca llamar la atención de los Linton y a partir de una caída mientras los espiaba es rescatada y la convierten en una dama que pronto acepta la propuesta de matrimonio del acaudalado Edward, rompiendo el corazón de Heathcliff.
Ambos actores principales son australianos. Margot entra sin lío como la Cathy de Brontë, no así Jacob en el papel de Heathcliff, si consideramos que la novela lo pinta “negro, demonio y animal”, y no como el Lord Byron que retrata el filme. El libro, por cierto, es más divertido.