Benjamín Ramírez
  • ¿Ya es lo menos?

    Dentro del mundo de la lingüística, las palabras tienen la característica de cambiar o desaparecer con el paso del tiempo. De este modo nos encontramos con una que puede ser, fonéticamente hablando, fácilmente confundida con un género musical
  • Comida del pueblo

    No hay paladar malo, sino más bien un clasismo culinario. Todos hemos tenido la grata experiencia de probar algún alimento el cual consideramos delicioso, ya sea sentados a mitad de banqueta; o en un restaurante en una silla.
  • En platos de madera

    La vajilla juega un papel crucial en el mundo restaurantero, pero su origen puede estar ligado a la Época Medieval, con la creación de las ciudades, su legado feudal y su deseo por la distinción
  • Entre molcajetes

    Las salsas son parte fundamental de la gastronomía del mexicano, en ellas se basan infinidad de mitos y creencias, historias y anécdotas
  • Culturalmente comestible

    A lo largo de la historia, la humanidad ha tenido la fascinación por clasificar sus alimentos, de tal forma que tenemos platillos cotidianos, de fin de semana, de celebración, de conmemoración, rituales y personales.
  • Los deseos del hambre

    El fenómeno migrante se ha convertido, desde hace varios años, en un tema delicado, donde la opinión pública muestra una división que va de lo moderada hasta lo radical.
  • Manteles largos

    México, por algún motivo, siempre tuvo como referente de perfección a la comida francesa, mucho antes del Porfiriato.
  • La silla vacía

    Buscó suerte en otro país, al cual nunca llegó
  • Limbo culinario

    En este punto la alimentación se ve reducida a la implementación de dietas o regímenes alimenticios, donde se “sacrifica” al paladar para retomar el peso