Bruce Swansey
  • Burnham y la cuestión irlandesa

    El anhelo republicano seguirá siendo un ensueño romántico. Unificar Irlanda es una aspiración nacionalista que suena muy bien mientras no se consideren los 20 billones de libras anuales que cuesta sostener una región escasamente productiva, estructur
  • El avispero

    La sirena de la extrema derecha entona promesas seductoras de justicia en un mundo que desde el inicio del siglo y de milenio ha agudizado las contradicciones económicas creando fortunas nunca vistas en manos de unos cuantos mientras la mayoría se hu
  • Chahuistle a la vista

    Catherine Connolly sueña con que alguien le dé un manual para manejar ese monstruo que parece no haber superado los siete años de edad, cuando todavía es imposible tener madurez emocional, detenido en un mórbido narcisismo que sólo acepta la adulació
  • ‘Purgatorium Hibernicum’: la gloria en clave de solfa de ‘El arado y las estrellas’

    ‘El arado y las estrellas’, de Sean O’Casey, se estrenó en Dublín hace cien años provocando un escándalo, sus personajes, amenazados por la guerra y pulverizados por la pobreza, se enfrascan en la dura tarea de sobrevivir.
  • La jerarquía según las redes

    La culpa no existe en un ámbito privado de compás moral. Además aprecian el pánico que distorsiona los rostros de sus víctimas. La vida destruida que jamás se recupera.
  • Bagatelas para una masacre

    Es el resultado de sentirse abandonados, rezagados y agraviados, y su ira es una mezcla de rencor social, racismo, xenofobia, intolerancia religiosa característica de ciertos sectores sociales en Irlanda del Norte y algoritmos destinados a magnificar
  • La era dorada de la hipocresía

    El fantasma del abuso sexual perpetrado por la Iglesia católica ronda de nuevo la conciencia pública en Irlanda.
  • Elogio de los oficios

    El primer ministro se propone ampliar las posibilidades para que al lado de las materias tradicionales los educandos puedan aprender los rudimentos de un oficio
  • Bienvenidos a la Guerra Fría

    La prepotencia del gobierno norteamericano y sobre todo la arrogancia del factor naranja han contribuido a una conciencia crítica de la presencia de estos enclaves militares y de la actuación de los soldados.