Carolina Monroy
  • Programas sociales, no coerción

    Nuestro país no puede darse el lujo de seguir perdiendo tiempo con ocurrencias disfrazadas de políticas públicas o de programas sociales, ni con disparates clientelares soltados a diestra y siniestra
  • Cualidad del líder: ser de una pieza

    Alguna vez afirmé y hoy sostengo que no todo lo que es legal es ética y moralmente aceptable
  • De responsabilidad y gratitud

    De niña tuve la gran fortuna de vivir varios años con mi abuelo paterno, una circunstancia que me permitió tener una infancia feliz
  • Futuro, dignidad y deber

    En México, la población de personas adultas mayores de 60 años crece rápidamente.
  • Saber es poder, saber es paz

    Hay quienes dicen que la ignorancia es la otra madre de todos los vicios mientras otros afirman que puede ser fuente de felicidad
  • Ahondar la vida

    La vida es tiempo que transcurre de forma continua e imparable.
  • Proteger a las niñas, un deber moral

    Niñas, no esposas; niñas, no madres; niñas protegidas que puedan jugar, soñar, y contar con expectativas reales para tener un proyecto de vida en el que el pleno goce de sus derechos les permita la realización personal y profesional
  • Ética, democracia y conciliación

    La correspondencia entre la ley y la ética pública, así como el equilibrio entre los derechos de las personas y los colectivos, y más aún, entre los intereses de la sociedad y los de las minorías, debieran ser el principio y el fin de toda acción pol
  • Arte y cultura, la celebración del espíritu

    Durante casi seis años tuve el privilegio de dirigir el Instituto Mexiquense de Cultura, hoy integrado a la Secretaría de Cultura y Turismo del Gobierno del Estado de México