Para afrontar la realidad primero hay que enfrentarla con uno mismo.
Es decir frente al espejo para evitar subjetivismos externos que infieran en nuestra manera de observar la vida y a nosotros mismos. Así entonces tenemos que afrontar los tiempos de manera optimista, tomando decisiones una vez que hemos enfrentado el problema.
El espejo siempre está ahí, desnudando nuestras fortalezas y debilidades.
Nuestra salud, economía y comorbilidades.
Y antes que nada es necesario no confundir afrontar y enfrentar (aunque pareciera que ambas palabras son sinónimas), pues afrontar hace referencia a tomar al “toro por los cuernos” y enfrentar, es ver y estar a la expectativa.
Cuando uno afronta situaciones posee una amplia gama de conductas y decisiones para escoger y ejecutar.
En cambio cuando uno enfrenta problemáticas analiza de forma simple (sin entrar a las causas), lo que ocasiona el problema o asunto a tratar. Pero no es mi intención escribir sobre “problemas y resolución de conflictos”, sino compartir una reflexión que ayer invadió mi mente al leer una nota periodística en las redes, de esas que abonan a la esperanza o a la neurosis colectiva:
“Por Ómicron, estiman que de pandemia se pasará a endemia: cuál es la diferencia”.
Inmediatamente tuve que consultar el término “endemia” pues esta enfermedad rara ha obligado a quienes nos gusta buscar el significado de las palabras, ampliar nuestro vocabulario.
Cuando padecí covid por ejemplo abracé con especial atención palabras como hipoxia, hiperferritinemia, citoquinas, andancio, etc., pues las palabras definen con puntual significado lo real y lo que es verdadero.
Hay que tener claridad en los conceptos para afrontar el problema.
Pero volviendo al tema:
¿Qué significa endemia?
Según Wikipedia “En epidemiología, endemia es un término utilizado para hacer referencia a un proceso patológico que se mantiene de forma estacionaria en una población o espacio determinado durante períodos prolongados.
Puede tratarse de enfermedades infecciosas o no infecciosas, ya que el vocablo puede usarse para diversos padecimientos o condiciones fisiológicas.
La enfermedad se mantiene en una población de hospedantes de una región geográfica determinada a lo largo del tiempo (años) en un nivel estable, incluyendo variaciones estacionales”.
En México y en el mundo estamos frente a una nueva oleada. Los casos están aumentando y las problemáticas son distintas a cuando inició la pandemia.
En aquellos tiempos los análisis fueron distintos a los que hoy tenemos, llegando a la conclusión que la pandemia está transitando a endemia y llegó para quedarse…
Ante eso debemos aprender a convivir dentro de nuevas normalidades, sin psicosis colectivas o enfermos psicosomáticos entrampados en una salud mental deteriorada.
El confinamiento a muchos les ha hecho mucho daño sobre todo, a los que menos tienen.
Esos que siempre han estado en cuarentenas y que no pueden soportar más un confinamiento o semáforo rojo.
Continuará…
@cuauhtecarmona