Yasser está trabajando en una obra de construcción, Toni lo moja con el agua que utiliza para regar las plantas del balcón.
Yasser se dirige a Tony gritándole: idiota. Es el elemento central de la película “El Insulto”.
Los protagonistas inician una relación personal con las fases típicas de la transformación de conflictos: disputa a partir de una percepción encontrada, escalada de la violencia, participación de terceros para la negociación o mediación, evolución de la relación entre los que están en disputa, intervención de instancias estatales, construcción de acuerdos.
Es una película de producción libanesa, dirigida por Ziad Doueiri, co-escrita por el director y Joelle Touma, estrenada en 2017.
“El Insulto” ofrece una perspectiva de los procesos conflictivos que se prolongan en el tiempo de manera tal que influyen en las formas en que una sociedad se entiende a sí misma.
La mirada del director desafía la concepción tradicional de víctimas y agresores, pone en cuestión la tendencia a dividir entre buenos y malos en el momento de explicar un conflicto.
Los dos protagonistas son un ejemplo de cómo los procesos de conflictividad son tan complejos que se hace necesario elevar la mirada de los hechos aislados para observar el conjunto y la diversidad de matices que permiten entender las violencias.
La película muestra la incapacidad de las instituciones gubernamentales para dar una respuesta efectiva al conflicto.
Un modelo de justicia caduco porque bajo ninguna forma legal le es posible hacer justicia distributiva a los personajes en cuestión.
Previo al desenlace de la historia de la película, los personajes se encuentran para buscar soluciones. Asumen la responsabilidad de sus conflictos.
Con una palabra inician su relación conflictiva.
La relación entre los dos evoluciona de tal forma que con otra palabra construyen un final alternativo a su historia, uno con perspectiva de paz.
@davidperes_