Desde muy temprano, las fuentes de Gil, que las tiene y a borbotones, le habían confirmado que la revocación de mandato se había hecho añicos. Gamés dio por buena la información de sus fuentes brotantes y leyó en su periódico MILENIO en una nota de Liliana Padilla y Silvia Arellano que el Partido del Trabajo se zafó, chispose, en la reunión de comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado en el que los votos de Morena y Verde fueron suficientes para avalar el dictamen del Plan B electoral que será llevado al pleno y donde requiere la mayoría calificada para su aval. El dictamen se aprobó con 24 votos a favor y 11 en contra de los integrantes de ambas comisiones.
Los senadores Gonzalo Yáñez y Liz Sánchez no acudieron a la sesión de comisiones unidas en la que solo se requería la mayoría simple para avalar el dictamen que, está previsto, se llevaría al pleno la tarde del miércoles. Antes de concluir la reunión de comisiones, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, presumió una fotografía con los senadores del Verde y PT, incluidos Alberto Anaya, Liz Sánchez, Gonzalo Yáñez; además del coordinador en San Lázaro, Reginaldo Sandoval; y el dirigente en Oaxaca, Benjamín Robles. Pero las apariencias engañan. “La coalición Morena, Verde, PT seguirá unida y haciendo historia”, dijo el senador de Morena. La dura realidad se acercaba.
Ricardo Anaya sostuvo que esta iniciativa es quizá la “más chafa” que han enviado desde el Poder Ejecutivo y se tuvo que corregir desde las comisiones. “Es de una incompetencia la gente que le pasó a firma a la Presidenta. Es la más chafa, pobre precaria, mal hecha que ha mandado la Presidenta”.
El morenista Pavel Jarero defendió el contenido de la iniciativa y aseguró que la presidenta Sheinbaum tiene una amplia aprobación e incluso rechazó que se usen recursos públicos para su promoción, al señalar que quienes siguen la mañanera cada día, lo hacen “por amor”. Eso, hagan baladas románticas.
Y sin Colosio
El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, adelantó el voto en contra de su bancada, al cuestionar que la iniciativa rompe el equilibrio democrático y la equidad en la contienda, porque quien está sujeta a la revocación de mandato puede promover el voto a su favor. “Perdón, pero la responsabilidad de la presidenta no es levantar a Morena, es levantar al país”. Así las casas (Bartlett, vuelve como estés, como sea que a nadie le importa), el senador Luis Alfonso Silva, del Partido Verde, dijo que su bancada avalará la reforma y defendió el ejercicio de revocación de mandato, como el que se realizó en Oaxaca, donde defendió que el gobernador Salomón Jara se haya sometido a ese ejercicio de escrutinio ciudadano, aunque no mencionó los cuestionamientos que hubo sobre la revocación de mandato en la entidad.
“Lo que ustedes hicieron en Oaxaca fue una porquería”, le respondió la priista Carolina Viggiano, al pedirle que no presuma ese ejercicio porque es el peor ejemplo que se tiene y que debió tomar la Presidenta en consideración para no hacerlo.
Ya estaban todos puestos y repuestos. El dictamen que ha circulado desde la madrugada de este martes no tuvo cambios de fondo. En lo referente a la revocación de mandato, se precisa que el ejercicio se podría realizar “el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de ejercicio de gobierno”.
Y sin su nombre en la boleta
Además, pese a las reuniones con los aliados, no hubo cambios como lo solicitó el PT, ya que quedó así este apartado: “La persona sujeta a revocación podrá difundir el proceso y promover el voto a su favor en los términos que establezca la ley de la materia”. Denle duro a la matraca, si la Presidenta sube a la boleta, puede entonces hacer proselitismo, propaganda y darle a la piñata pública a favor de Morena.
Pues con la pena, la Presidenta se ha llevado otro revés. Los integrantes del PT no se subieron al tranvía y defienden lo que es suyo, o sea, el dinero y los privilegios. Siempre lo ha sostenido Gilga: los aliados de hoy serán los adversarios de mañana. La mayoría calificada se desvanece, al menos en este asunto, una sombra más para el gobierno de Sheinbaum.
Todo es muy raro, caracho, como diría, Fedro: “Nunca es segura la alianza con un poderoso”.
Gil s’en va