Por sus conversaciones con José de la Colina, durante algún tiempo el cartujo revisitó las páginas de Don Quijote, a quien el escritor de Personerío dedicó ensayos, viñetas y frecuentes comentarios tertulianos. “¿Quién es Don Quijote?”, se pregunta en uno de sus textos. Nadie lo sabe: ese es el misterio central de la novela, “ninguno de los personajes del libro, ni sus lectores, ni quizá el autor, saben quién o qué es el protagonista”. Nada en Don Quijote, ni su nombre, queda claro. “Loco, atrabiliario y caprichoso”, a veces habla “como hombre cuerdo y prudente”. ¿Quién es entonces el Caballero de la Triste Figura?
La duda no sólo permanece sino se agranda con obras como La tiranía de los quijotes (Jus, 2026), de Armando González Torres, quien, entre muchas cosas más, documenta cómo el entrañable personaje cervantino, al trasladarse a la política deviene paradigma de hombres y mujeres —de derecha o izquierda— con sueños “de pureza y grandeza”, pero individualistas y prepotentes. Por eso, advierte: “el Quijote solemnizado de la política tiende a prefigurar y aproximarse peligrosamente a los tiranos”. No en balde fue adoptado por gobernantes autoritarios como Fidel Castro, Juan Domingo Perón y Hugo Chávez; en nuestro país, el ineludible ejemplo de quijotismo político es AMLO y, en gran medida, su sucesora, tan refractaria al sentido del humor como comprometida en continuar con la desaparición de los contrapesos democráticos o transformarlos en parodias, como sucede con la SCJN y el INE.nos hace comprender cómo el Quijote político —autoproclamado “vindicador de los humillados y ofendidos”— se piensa perfecto y se ofende al ser cuestionado así sea con el pétalo de un meme. Al respecto, escribe González Torres: “El debate y la crítica tampoco son bienvenidos por el político quijotesco, y el antagonismo de las opiniones suele ser concebido como sabotaje”.
La tiranía de los quijotes La política, sin duda, es el paraíso de estos personajes para quienes sólo sus chicharrones truenan. Y así volvemos al principio: ¿Quién es Don Quijote para haber inspirado a seres de tal ralea?
Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.