'El Guano', la vejez del 'narco' y su herencia

Ciudad de México /
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Aureliano Guzmán Loera es el último de su especie. No hay otro capo en México tan longevo, libre y operando. A sus 81 años —según una de sus actas de nacimiento— acumula décadas de vida criminal que hoy lo hacen un violento capitán en la “guerra en Sinaloa”.

Para ponerlo en contexto: El Mayo fue detenido a los 74 años, Caro Quintero fue recapturado a los 69, El Azul supuestamente murió a los 65, El Mencho fue abatido a los 59 y El Chapo cayó por última vez a los 58. Chayo, Z40, Lazca, Señor de los Cielos, Jefe de Jefes, y otros, fueron aprehendidos o murieron con 50 años o menos.

Los actuales capos más buscados no igualan los números del también apodado Guano. Tío Lako tiene 72 años; El Abuelo, 56; Chapo Isidro y Mayito Flaco tienen 44 e Iván Archivaldo, 43.

Hay dos capos veteranos, libres y vivos que son más grandes que el hermano del Chapo Guzmán, pero ya no tienen actividad delictiva, según Estados Unidos: Don Neto Fonseca y Don Adán, de 96 y 82 años, respectivamente. El Guano, en cambio, ahora dirige a La Gente del Guano y tiene alianzas con Los Calabazas y Los Salgueiro.

Su última ubicación conocida son los pueblos serranos de Durango. Ahí los vecinos de la Sierra Madre Occidental me contaron que los viejos capos permiten instalar cocinas de drogas a sus operadores de confianza a cambio de lealtad y un porcentaje de las ganancias. Por eso, es cuestión de tiempo para que militares y marinos hallen otros narcolaboratorios, como los de este 27 de octubre en El Destierro, Durango, pero ligados al Guano.

Es un modelo de negocio que explica la importancia de la vejez de Aureliano Guzmán Loera: un jefe que cobra por permitir la producción de drogas conserva su poder, aunque no tenga fuerzas para recorrer sus dominios. Su principal patrimonio son los acuerdos que mantienen unidos a brazos armados, productores de drogas y operadores financieros.

Su edad obliga a preguntarse quién heredará ese legado cuando el último de su especie deje de existir.

CÓDIGO. Van 388 días sin saber dónde está Carlos Emilio Galván Valenzuela, desaparecido en Mazatlán, Sinaloa.



  • Óscar Balderas
  • Óscar Balderas es reportero en seguridad pública y crimen organizado. Escribe de cárteles, drogas, prisiones y justicia. Coapeño de nacimiento, pero benitojuarense por adopción.
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