Prácticamente durante el Mundial de futbol, el término pambol (o panbol) para referirse al balompié desapareció del léxico de los mexicanos y se arrumbó en un cajón.
Probablemente esto ocurrió porque quienes acostumbran usarlo se habrían sentido fuera de lugar, para decirlo futbolísticamente. Salvo algunos despistados (por ejemplo, en Izcalli y Ecatepec sí hicieron su Pambol Fest), casi nadie se refirió al torneo como un evento pambolero.
Creo que esta ausencia del término confirmó que se utiliza más de forma despectiva contra el futbol que de manera positiva para darle una mexicanización a este deporte. Supuestamente, la palabra nació a principios del siglo pasado en las minas de Real del Monte, Hidalgo, cuando, a falta de un balón para patear, usaban un pedazo de pan duro para practicar este deporte, al que eran aficionados los propietarios ingleses de las empresas mineras.
Personalmente, nunca escuché este término en mi infancia ni en mi juventud; lo comencé a oír en los años ochenta como una expresión despectiva hacia el futbol soccer para privilegiar al futbol americano, principalmente en la zona de Satélite, en donde puede decirse que nació, por ese tiempo, la primera generación de estadounidenses nacidos en México.
Incluso, he conocido fanáticos del futbol americano que agregan que se llama panbol por el prefijo pan-, que significa “todo”, como si se usara todo el cuerpo para el juego. La palabra ya aparece en el Diccionario del Español de México y en Wikcionario, pero ninguno de los dos menciona alguna etimología. Como lo escribí en este espacio hace 11 años (en 2015), creo que el verdadero panbol o pambol es el futbol americano, que sí se juega con todo el cuerpo y no nada más con los pies.
Aros del Poder
Interesante que la Liga Femenil BBVA estrenó imagen y modificó algunos puntos de su operación. El presidente de la Femexfut, Mikel Arriola; la presidenta de la Liga Femenil BBVA, Mariana Gutiérrez; la directora general de Marketing y Patrocinios de la FMF, Lucía Olvera; y Enrique Cornish Stanton, director de Mercadotecnia de BBVA México, explicaron que la liga moderniza su competencia y proyecta su desarrollo hacia el futuro, incluso con una mayor participación de patrocinadores.
Una tarjeta amarilla podría llevarse el abogado Francisco Javier Mondragón Alarcón, quien en los litigios entre Interjet y el SAT parece haber descuidado los intereses de sus defendidos de la familia Alemán, una estirpe muy ligada al deporte durante décadas.
De acuerdo con Javier Moreira, presidente de Teamcore, el Mundial impulsó el consumo de categorías como bebidas, snacks y cervezas hasta en un 30 por ciento, pero su mayor legado va más allá de las ventas.
A su vez, Víctor Méndez, director para América Latina y México de Dolby Laboratories, dijo que el torneo demostró que los aficionados quieren vivir el deporte con una sensación de cercanía mucho mayor.
Tarjeta roja podría tener Israel Salazar Fabela, quien presuntamente opera desde un despacho en Lomas de Chapultepec para vender acceso a información relacionada con carpetas de investigación y servicios de intermediación para destrabar procedimientos.
Rappi identificó que en cada partido de la Selección Mexicana se realizaron más pedidos con compras de mayor valor: el ticket promedio creció más del 40 por ciento. En el partido contra Chequia, el aumento fue del 120 por ciento.
La especialista en tecnología e innovación digital, Claudia Rincón Pérez, consideró que en ese sector se ha minimizado el papel femenino y se olvida a mujeres como Ada Lovelace, Hedy Lamarr, Grace Hopper y Margaret Hamilton, quienes aportaron mucho a la computación.
El gobierno de Nuevo León informó que el Mundial generó una derrama económica superior a los 10 mil millones de pesos. Por eso, ya prepara nuevos eventos deportivos, como el Abierto GNP Seguros.
El término pambol es ideológico no etimológico.