Sergio Checo Pérez ganó dos veces el Gran Premio de Azerbaiyán en el circuito de Bakú: la primera en 2021 y la segunda , conquistando también la carrera Sprint, en 2023, en lo que fue un fin de semana perfecto. El trazo callejero de la bella nación del Asia central parece haberle venido como anillo al dedo al corredor tapatío, porque sus otros podios, un segundo puesto en 2022 y dos terceros lugares, en 2016 y 2018, lo convierten en el piloto más ganador en la historia de la competición de Bakú.
Un mérito enorme, señoras y señores, que podemos restregarles en sus narices a todos aquellos que no reconocen el indudable talento de nuestro compatriota.
Y, justamente, teniendo detrás esos logros, el retorno de Pérez a aquellas comarcas en el GP de este fin de semana no dejaba de ser significativo, así fuere que ya no compite ahora con la escudería Red Bull sino que sobrelleva, junto a su coequipero Valtteri Bottas, la punición de no contar con un coche mínimamente competitivo.
Y, pues sí, ya no son aquellos tiempos de Checo afrontando otra condena, la del padre de un piloto neerlandés –el mismísimo Max Verstappen— entrometido en las cuestiones de la escudería y, a partir de esa invasión tan extrañamente autorizada, o por lo menos consentida, la circunstancia de responder no sólo a la hostilidad de la prensa deportiva de los Países Bajos sino de correr en los circuitos, según dicen, ninguneado por los propios ingenieros y responsables de Red Bull.
Ahora, recibido con los brazos abiertos en Cadillac, lo que ocurre es que el auto del equipo simplemente no está a la altura, algo que podríamos haber adivinado desde el comienzo mismo de esta temporada porque esto, lo de la F1, es una asignatura de altísima especialización y tecnología de punta, componentes que no están al alcance del primer llegado.
Pero, bueno, resulta muy alentador que Bottas y Pérez no sigan siendo los últimos de cada carrera, apenas por encima de los pilotos de la muy desafortunada escudería Aston Martin, con todo y que ésta aventaja en tres puntos a los de Silverston (Reino Unido) y Fishers/Indianapolis (USA).
Pérez terminó la carrera en la posición 14 y Bottas alcanzó la 16 a pesar de verse obligado a abandonar en los últimos instantes, pues sí, debido a un problema técnico. Quedaron ambos por encima de Colapinto, Gasly, el propio Norris y Albon debido a accidentes y, como ya viene siendo un desventurado desenlace una y otra vez, de Alonso y Stroll por las averías de sus disfuncionales coches.
Así están las cosas para Sergio Pérez en estos momentos. Qué más podemos decir…