Con la novedad de que Aristegui es “neofascista”

Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio
Discusión en el Senado de la ley antimemes. A. López

Los gobiernos del satanizado PRIAN no respondían tan airadamente a las críticas y los cuestionamientos. En lo que toca a la sátira política, muchos caricaturistas ridiculizaron sin tapujos a Enrique Peña y a Calderón y no ocurrió absolutamente nada.

En momento alguno vimos a los representantes populares que sesionan en nuestro Congreso bicameral promulgando leyes para castigar con cárcel a quienes publicaran en las redes memes irreverentes (para su gusto de ellos, esto es).

Así sea que los de ahora pretexten que los ingeniosos autores de las parodias pudieren perpetrar un delito si se atrevieren a suplantar los sacrosantos sitios oficiales del supremo gobierno —y habría que ver que tan gravísima es, legalmente, la contravención—, lo de afrontar hasta cinco años de cárcel (querían siete, pero asomó por ahí la cabeza algún cofrade suyo un tanto más moderado) es un auténtico desbarro, por no hablar de los tintes totalitarios de tamaña arbitrariedad.

López Obrador, resurgido de la espesura tropical para asestarles a sus fieles un nuevo libro y, de pasada, arremeter contra los conciudadanos que no le rinden pleitesía, acaba de dictarle a Carmen Aristegui la infamante sentencia de que representa al “neofascismo”, así nada más, sin el mas mínimo cuidado por el peso de las palabras y, peor aún, reduciendo lo que es una verdadera abominación, el fascismo en sí, a un mero aparejo para abastecer su pendenciera retórica.

Pero, justamente, ¿por qué sería esta mujer una emisaria del credo de Mussolini y su variante extrema, el nazismo? Ah, pues simplemente por confrontar al poder, por cultivar el periodismo crítico y por denunciar los excesos de los adalides de la 4T.

Dicho de otra manera, por ejercer la libertad de expresión, derecho fundamental consagrado en nuestra Carta Magna, un documento que en lo absoluto sanciona como (neo)fascistas a quienes levantan su voz de ciudadanos libres.

El régimen morenista tiene un muy buen antídoto para responder cuando le restriegan su corrupción en las narices o le muestran las cifras del endeudamiento: sus críticos son “neofascistas”.


  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite