Mudarte a Morena te purifica de todos tus pecados

Ciudad de México /
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Los cofrades de la suprema 4T alardean de ser diferentes: “No somos iguales”, nos han sermoneado desde que emprendieron su avasalladora conquista del poder terrenal.

Pretendían así distanciarse de los de antes, los de esa “mafia del poder” que no gobernaba para servir al pueblo sino para asegurar los intereses de los corruptos de siempre.

Esa pretensión suya les suponía, a todos ellos, una superioridad moral de origen a partir de la cual podían, a su vez, reclamar el extraño privilegio de monopolizar la vida pública y erigirse, por sus pistolas y sin haber ofrecido siquiera unos mínimos resultados, en históricos “transformadores” de la patria, ni más ni menos.

Estamos viendo, sin embargo, que sus codicias y bajos apetitos no dan cuenta de una elevada condición humana sino que los reducen a la muy miserable categoría de politicastros metidos a regentar de la cosa pública para cosechar personalísimos provechos pero, eso sí, escudados en que sirven la nobilísima causa del “pueblo”.

Nada qué decir, entonces, cuando esos paladines enarbolan parecido estandarte pero, justamente, por poco que te pongas a cuadrar cifras, hechos y evidencias, resulta, en efecto, que se diferencian de sus antecesores al mando pero de mucho peor manera: más cínicos, más descarados y todavía más corruptos.

Miren ustedes la rebatinga que están protagonizando los distintos aspirantes ahora que la cúpula morenista se ha abocado a la tarea de sacralizar, anticipada y engañosamente, a los candidatos que competirán por las gubernaturas en las elecciones de 2027.

Algunos han exhibido abierta inconformidad, otros avisan ya de que portarán diferentes colores partidistas en la contienda y los hay que parecen desafiar la propia majestad del dedo presidencial siendo que se sentían bendecidos por un caudillo afincado en otras geografías.

Los denostados priistas eran más disciplinados, qué caray, y apechugaban cuando tocaba. ¡Ah, pero no todos! Una entera pandilla se mudó alegremente a la comarca de Morena. ¿Estos tricolores de antes no son entonces tan nefastos como todos los otros de antes?


  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
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