Crimen organizado monopoliza el tráfico de migrantes; cobra hasta 50 mil dólares por cruce a EU

El tráfico de migrantes dejó de ser un negocio de 'coyotes' locales para convertirse en un monopolio del narcotráfico.

Los cárteles diversificaron sus actividades y desplazaron a los 'coyotes'. | Foto: AP
Atlanta. /

M+.– El crimen organizado cobra hasta 50 mil dólares a un indocumentado por cruzarlo irregularmente de México a Estados Unidos, tras arrebatar el negocio a los 'coyotes' tradicionales —gente de los mismos pueblos de migrantes—, quienes en los 90 tenían una tarifa de 800 dólares y no rebasaron los mil 500 hasta que llegaron los otros.

“El promedio ahora es de 10 mil dólares cruzando por tierra, pero si es por mar cobran 15 mil, y hemos visto algo tan alto como 50 mil”, advirtió Jorge Saravia, agente de la Patrulla Fronteriza, en una entrevista para la embajada estadunidense difundida este año en sus redes sociales. La cifra coincide con la información que tiene de primera mano un extraficante de indocumentados, quien narró a MILENIO cómo fue desplazado.
“Ahora cobran hasta 12 mil dólares —más de 200 mil pesos— y debes pagar por adelantado la mayoría de las veces”, afirma con conocimiento personal. “Hace poco tuvimos que hacer 'vaquita' para traer a mi primo, que deportaron, y cuya familia se quedó sin proveedor. La gente seguirá viniendo”, dijo.

Jorge Andrés refiere desde el anonimato en Atlanta, la ciudad que escogió para “tomar el buen camino” con un trabajo en la construcción. No fue por voluntad propia: los cárteles diversificaron sus actividades y lo desplazaron.

Migrantes intentan cruzar el muro entre México y EU. | Foto: Reuters

El informe Crimen Organizado y Derechos Humanos en las Américas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH/OEA), publicado este año, coincide: el tráfico de personas dejó de ser una actividad manejada por pequeños grupos de 'coyotes' para convertirse en un negocio controlado por organizaciones criminales.

Te recomendamos
Extinción del 'coyote': el relato del último traficante de indocumentados que no se dobló ante los cárteles

El documento advirtió que los grupos criminales aprovecharon el endurecimiento de las políticas migratorias y la creciente militarización de las fronteras para ocupar espacios. Controlan carreteras, cruces fronterizos, rutas ferroviarias y caminos.

El resultado es que hay más migrantes desaparecidos sin dejar rastro, fosas clandestinas, reclutamiento forzado y opacidad. También se documentan casos de mujeres y menores sometidos a explotación sexual, trabajo forzado y violencia sistemática, resume la CIDH.

Gabriela, una de las últimas personas a las que ayudó Jorge Andrés, dijo a este diario que, a diferencia de cuando emigró por primera vez en los años 2000, hace dos años le metieron las manos en los senos y en la vagina “para revisar que no llevara droga”.

El agente Saravia añadió en su testimonio para la embajada que hoy es más peligroso hacer el cruce porque “si algún migrante no va al paso que los criminales quieren llevar cruzando los montes, lo dejan tirado o lo secuestran. Luego llaman a la familia: ‘¡Hey!, danos cinco mil dólares’, además de lo que ya han pagado”.


El fin de una era

La transformación fue abrupta para los 'coyotes' tradicionales. Jorge Andrés la vivió en 2010, cuando llegó a la central camionera de Ciudad Acuña como de costumbre. En cuanto bajó del autobús, lo interceptaron cuatro hombres armados.

“Ahora tienen que pagar piso para pasar por aquí”, dijo uno de ellos.

Él estaba tan incrédulo de lo que ocurría como los mismos migrantes. Incluso uno de sus compañeros bromeó:

—¿Y si no pagamos qué?

En respuesta, los empistolados silbaron. Llegaron otros 10.

Así empezó el regateo.

—Mil pesos por cabeza.

Jorge Andrés ofreció 800 y aceptaron.

Pero no volvería a suceder. Con el tiempo, los cárteles se volvieron inamovibles y dejaron de permitir el paso a los 'coyotes' independientes. Los obligaron a integrarse a sus estructuras o desaparecer.​


A Jorge Andrés le ofrecieron recoger migrantes en los puntos fronterizos del lado estadunidense donde otros polleros los dejaban. Su labor consistiría en trasladarlos a ciudades más lejanas, según el destino contratado por quien pagó.

Los cárteles dejaron de permitir el paso de 'coyotes' independientes. | Foto: AFP

El tráfico de indocumentados dentro de Estados Unidos era algo que hacía de manera independiente, pero se negó y no le insistieron. Tal vez no tomaron su respuesta como un “no” definitivo, aunque él lo tiene claro.

“No me voy a arriesgar con ellos, aunque ahora solo ellos son los que están cruzando gente. Saben evadir drones y moverse por rutas complejas”.

Se quedó con la casa que compró con esas actividades y con los recuerdos de los viejos tiempos, cuando era un negocio familiar que incluía al padre y a los primos; cuando madres y abuelas de los pueblos donde reclutaban a los indocumentados organizaban fiestas con mole, arroz, frijoles, banda y alcohol para agradecerles.

Los cárteles cobran hasta 50 mil dólares por cruzar a migrantes. | Foto: AP
Te recomendamos
Javier y Manuel Torres Félix: los despiadados lugartenientes del ‘Mayo’ Zambada que trascendieron a la ‘narcocultura’ de México


IOGE

  • Gardenia Mendoza Aguilar
  • Periodista especializada en temas migratorios y en la relación de México con Estados Unidos. Ha sido corresponsal para medios internacionales en radio, prensa escrita y TV. Hoy forma parte de coberturas especiales de 'Milenio'.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite