M+.- Estados Unidos busca que Silvano Francisco Mariano, El Rayo, uno de los principales operadores de laboratorios de fentanilo en Sinaloa, pase 14 años tras las rejas, luego de que el propio supercocinero aceptó su culpabilidad de operar megainstalaciones clandestinas.
En una misiva, a la que MILENIO tuvo acceso, firmada por el fiscal general del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, se solicita a la jueza Katherine Polk Failla que imponga esta condena al operador de la facción de Los Chapitos y quien renunció a su derecho a ir a juicio en una audiencia realizada el pasado cinco de marzo.
El proceso penal en el que está acusado El Rayo es el mismo megaproceso en Nueva York en el que también están imputados los dos hijos mayores de El Chapo Guzmán, Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán, y del que también se desprenden las acusaciones en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con la acusación presentada en la Corte, tanto Francisco Mariano, así como otro coacusado, Carlos Omar Félix Gutiérrez, operaron al menos hasta 2023 laboratorios en Sinaloa para fabricar e importar fentanilo.
Ellos ponían los ingredientes, sólo faltaba el 'chef'
Como parte de las investigaciones, una fuente confidencial de la Agencia Antidrogas (DEA) sostuvo, entre 2022 y 2023, una serie de conversaciones y mensajes con El Rayo en los que se negoció la venta de paquetes de fentanilo, en precios que iban desde 11 mil dólares el kilogramo en San Diego hasta 25 mil dólares el kilogramo en Nueva York.
Mariano y Félix Gutiérrez le explicaron a la fuente que “tenían autorización de una organización” para procesar fentanilo en Sinaloa y que esa organización les proporciona los precursores.
En las conversaciones también se pactaron entregas de otros tipos de drogas y hasta la comercialización de armas de fuego para el Cártel de Sinaloa. Hubo encuentros en Ciudad de México y California.
Además de estos señalamientos, un testigo cooperante declaró ante los fiscales que El Rayo era un miembro de larga data del Cártel de Sinaloa, con vínculos a la dirigencia desde alrededor de 2016, y que llegó a ser identificado como “secretario” de El Chapo. Ello, según la acusación, refuerza la tesis del alto nivel que tenía dentro de la organización criminal.
Con la información reunida, en 2023 Francisco Mariano fue detenido en México y en junio de 2024 se procedió con su extradición a los Estados Unidos.
Defensa pide sanción menos severa
En su propia misiva enviada a la jueza, los abogados de la defensa solicitaron que se imponga a El Rayo la sanción menos severa consistente en cinco años de prisión, bajo el argumento de que se trata de una persona que hasta antes de adentrarse en el negocio del fentanilo no había cometido delitos, y que ha reconocido plenamente los hechos que se le imputan.
Los abogados subrayan que en su propia carta su cliente asume total responsabilidad, y admite que trató de “salir adelante haciendo algo ilegal” que causó mucho dolor, y que está profundamente arrepentido por el impacto en sus padres ancianos, sus dos hijos y el resto de su familia.
La defensa detalla que Silvano nació y creció en extrema pobreza en un pueblo rural de Oaxaca, que trabajó en el campo desde niño y sirvió en el ejército mexicano enviando parte de su salario a su familia. En esa línea, describen su trayectoria laboral como guardia de seguridad, mecánico y contratista que remodelaba cocinas, usando ingresos modestos para sostener a sus hijos y enviar dinero a sus padres.
Agregan que fue una creciente presión económica, ligada a separaciones y despidos, lo que llevó a El Rayo a cometer “el grave error” de adentrarse en actividades ilícitas, lo que llevó a una espiral criminal.
Cabe señalar que será el 30 de julio cuando la jueza a cargo del proceso defina el monto de la sentencia que se impondrá a El Rayo a partir de las consideraciones presentadas por las dos partes.
Viejos conocidos del Cártel de Sinaloa
En el documento enviado a la jueza, los fiscales recordaron que El Rayo forma parte del grupo inicial de más de 20 criminales que fueron acusados desde 2023 de ser responsables de las principales operaciones de tráfico de fentanilo hacia territorio estadunidense.
Dicho grupo está encabezado por los hermanos Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán, líderes de Los Chapitos, quienes siguen prófugos. Bajo su mando y como lugartenientes en jefe también estaban acusados Néstor Isidro Pérez Salas, El Nini, quien sigue bajo proceso, y dos personas más que ya murieron en México: Oscar Noe Medina González, El Panu, y Jorge Humberto Figueroa Benítez, El 27.
Los fiscales destacaron que de la lista de imputados ya hay cuatro personas de nivel medio y medio alto que aceptaron su responsabilidad y se encuentran condenadas a distintas penas de prisión: Juan Pablo Lozano, El Camarón; Julio Marín González; Sergio Duarte Frías; y Ana Gabriela Rubio Zea, La Gaby.
RM