M+.- El gobierno de México mantiene activas 36 solicitudes de extradición contra presuntos integrantes del narcotráfico, además de un probable autor intelectual del asesinato de un periodista, así como de exservidores locales y federales relacionados con diversos delitos, pero Estados Unidos no cede.
Desde hace años, México cuenta con una la lista de personas presas y de otras que enfrentan procesos en libertad por colaborar con la justicia estadunidense. También hay sujetos libres y localizables.
Pese a que algunos permanecen presos, eso no impide su entrega temporal a México porque el 13 de noviembre de 1997, en la ciudad de Washington, se firmó el Protocolo al Tratado de Extradición entre ambas naciones.
El protocolo fue aprobado por el Senado el 26 de diciembre de 2000, y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 16 de febrero de 2001.
En el documento se establece que la parte requerida, después de conceder una solicitud de extradición, podrá entregar temporalmente a una persona que haya recibido una sentencia condenatoria, con el objetivo de que esa persona sea procesada en la otra nación que lo solicita, antes o durante el cumplimiento de la sentencia.
FGR pide juzgar a García Luna en México
La carta más fuerte tiene que ver con la petición para que entreguen a Genaro García Luna, quien estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón.
La solicitud se hizo ante el Departamento de Justicia en diciembre de 2020. La Fiscalía General de la República (FGR) quiere que se le juzgue por su presunta responsabilidad en el delito de enriquecimiento ilícito por 27 millones de pesos, por no comprobar el origen de los recursos para adquirir diversos bienes inmuebles en México.
Actualmente, García Luna enfrenta una condena de 38 años y ocho meses de prisión por sus vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Otro en la mira es el extitular del Instituto de Vivienda (Invi), Raymundo Collins, quien está libre en territorio de Estados Unidos.
La solicitud contra el también exsecretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México se efectuó en octubre de 2020.
La Fiscalía General de Justicia capitalina lo señala por su supuesta participación en el delito cometido por servidores públicos, en su modalidad de uso indebido de atribuciones y facultades.
Libres o bajo custodia
Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, —hijo del capo Ismael El Mayo Zambada— fue detenido en marzo de 2009, pero de manera sorpresiva fue entregado a los norteamericanos en febrero de 2010.
Tras la captura y extradición de Joaquín El Chapo Guzmán, El Vicentillo testificó en su contra.
En 2021, su nombre fue eliminado del registro del Buró Federal de Prisiones (BOP por sus siglas en inglés), por lo que se presume está en el programa de protección de testigos.
México ha buscado que sea devuelto para que termine de enfrentar los procesos penales iniciados en su contra.
'El Mini Lic', autor intelectual
La entrega de El Chapo Guzmán en enero de 2017, y la captura en mayo del mismo año de Dámaso López Núñez, El Licenciado, sucesor del capo, provocó una guerra entre los 'narcojuniors' del Cártel de Sinaloa.
Esto llevó a Dámaso López Serrano, El Mini Lic, hijo de El Licenciado a entregarse a la DEA en territorio norteamericano en 2017 para no ser asesinado por Los Chapitos.
Sin embargo, fue liberado tras colaborar en distintos juicios contra integrantes del Cártel de Sinaloa. Después, nuevamente fue sentenciado por nuevos delitos, pero hoy también se presume que goza de libertad condicional.
En 2020, el gobierno mexicano solicitó su entrega para juzgarlo por ser el posible autor intelectual del homicidio del periodista Javier Valdez, crimen cometido en la ciudad de Culiacán el 15 de mayo de 2017, delito por el cual hay dos personas sentenciadas.
El informante
En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la Fiscalía General de la República (FGR) puso la mira sobre Iván Reyes Arzate, La Reina, exdirector general de la División Antidrogas de la Policía Federal que se entregó a Estados Unidos en 2017. Era hombre cercano a Genaro García Luna.
Esta persona trabajó de la mano con la DEA y tuvo acceso a información sensible de ambos gobiernos, además de que prestaba sus servicios al cártel de los hermanos Beltrán Leyva que lideraba Arturo Beltrán, El Barbas, con quien se reunió en varias ocasiones. En 2022, fue sentenciado a 10 años de prisión.
El sanguinario
Por años, México ha buscado que Sergio Villarreal Barragán, El Grande, uno de los operadores más sanguinarios del Cártel de los Beltrán Leyva sea devuelto a México. Los estadunidenses lo liberaron en diciembre de 2019, tras haber colaborado como testigo protegido en diversos juicios, entre ellos, contra García Luna.
En septiembre de 2010 fue detenido en la ciudad de Puebla, pero el gobierno de Felipe Calderón aceleró su entrega y en mayo de 2012 quedó en manos de los estadunidenses.
IOGE