A más de dos años desde que estalló la que es considerada como la guerra intestina más prolongada y violenta del Cártel de Sinaloa, Los Chapitos continúan perdiendo alfiles clave. La estructura de la facción que encabezan los hermanos Iván y Jesús Alfredo Guzmán Salazar sigue acumulando bajas sin impacto alguno en la violencia que su conflicto con Los Mayos desató en Sinaloa desde aquel 9 de septiembre de 2024.
Si bien desde los primeros meses de la disputa los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán han perdido operadores logísticos, financieros y brokers, es su aparato sicarial el que ha resentido el mayor número de golpes asestados por el Gabinete de Seguridad en ocasiones, en colaboración con agencias de seguridad estadunidenses.
Pese a que se ha documentado la caída de decenas de pistoleros, es el arresto o abatimiento de los líderes de las unidades sicariales los que han destacado por el impacto que tienen para debilitar el músculo que la facción demostró tener desde aquel 17 de octubre de 2019 cuando los diversos brazos armados tomaron las calles de Culiacán para evitar la detención y extracción de Ovidio Guzmán López. A siete años de aquel episodio conocido popularmente como Culiacanazo y luego de dos años de guerra contra Los Mayos el panorama ha cambiado.
Los Ninis
El brazo armado de Los Chapitos que ha recibido el mayor número de golpes de relevancia es el de Los Ninis. Si bien su líder, Néstor Isidro Pérez Salas fue arrestado en noviembre de 2023, meses antes de que estallara la guerra intestina del Cártel de Sinaloa, fueron sus sucesores quienes se convirtieron en las primeras bajas de relevancia para la facción.
El jueves 19 de septiembre de 2024, tan sólo diez días después del inicio del conflicto, fue arrestado en el sector Jardines de Santa Fe en Culiacán quien era considerado como una figura central del anillo de seguridad de Los Chapitos: El Piyi. Pese a que entonces autoridades desconocían su verdadera identidad, la repetición de su alias en narcocorridos dedicados a miembros de Los Ninis terminó por revelar no sólo el rol que tenía dentro del brazo armado sino también el liderazgo que asumió tras la caída de Néstor Isidro Pérez Salas.
“JGL, traigo en las cachas orgullosamente, mandan los jefes, yo cuido el área aquí nadie se mete, en una Urus me salgo a pasear, diez camionetas se miran atrás, cuido la plaza del señor Guzmán y al Piyi traigo de anillo de seguridad”, se escucha en un controversial tema interpretado por Peso Pluma y Luis R. Conríquez.
Aunque el arresto del Piyi representó un golpe fuerte para Los Ninis, al frente de dicha unidad sicarial quedaban dos de los lugartenientes de mayor rango para Los Chapitos: Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias Perris o El 27, y Óscar Noé Medina González, alias Panu. A ambos jefes de seguridad los alcanzó su destino entre balas.
El viernes 23 de mayo de 2025 fuerzas especiales del Ejército Mexicano abatieron a El 27 en la comunidad de Bariometo en Navolato. Tal y como reportó el periodista Manuel Aceves a MILENIO, dicho operador de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán perdió la vida luego de un enfrentamiento armado protagonizado por civiles armados y personal castrense. Jorge Humberto Figueroa se desempeñó como jefe de seguridad del Nini y, tras su arresto, escaló posiciones dentro del organigrama de la unidad sicarial hasta el día de su abatimiento.
Quien también ostentaba un lugar en la cúpula de Los Ninis era Óscar Noé Medina González identificado como jefe de seguridad de los hermanos Iván y Jesús Alfredo Guzmán Salazar. Pese a que El Panu también fue vinculado a otras unidas sicariales, su cercanía con El Nini y El 27 lo hacían parte escencial del anillo de seguridad de Los Chapitos hasta su asesinato reportado en diciembre de 2025.
Lejos de Sinaloa, Óscar Noé Medina González fue atacado a balazos en un restaurante ubicado en la Zona Rosa de la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México. Aunque los primeros reportes de la agresión apuntaban a que la víctima era un empresario hotelero, fue cuestión de tiempo para que se confirmara que, en realidad, se trataba del lugarteniente de Los Chapitos.
Con personajes como El Nini, El 27, El Panu o El Piyi al frente, Los Ninis se consolidaron en una de las alas armadas más violentas y peligrosas que operaban para los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, no obstante y aunque algunos de sus pistoleros continúan activos y han ascendido en el organigrama, el poderío que conservan dista al que alcanzaron cuando, por ejemplo, encabezaron los disturbios de los Culiacanazos en 2019 y 2023.
Los Chimales
Otro de los brazos armados históricamente vinculado a la familia Guzmán es el de Los Chimales. Si bien su origen se remonta al 2016 y su fundador, Francisco Rosales Zazueta alias Pancho Chimal fue abatido en 2017, la unidad sicarial ha quedado en manos de diversos liderazgos.
En noviembre de 2024, en el marco del anuncio de una acusación formal en contra de José Ángel Cannobio Inzuzna, uno de los operadores logísticos de mayor relevancia para Los Chapitos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que el también llamado Güerito era el encargado de coordinar a un grupo de sicarios conocidos como Los Chimales.
Aunque el rol de Cannobio Inzunza se enfocaba más en operaciones logísticas para la facción, la influencia que ganó lo llevó también a liderar a dicha ala armada hasta su arresto reportado en febrero de 2025 en Culiacán, Sinaloa.
Otro de los golpes que recibieron Los Chimales se reportó el pasado 28 de julio cuando la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó el arresto de Adrián Pérez Avendaño. Pese a que autoridades lo identificaron como un líder regional de Los Chapitos en el sur de Sinaloa, al también llamado 20 se le vinculó con una emboscada ocurrida en 2016 que dejó como saldo cinco militares sin vida.
Si bien El 20 también fue vinculado a otras unidades sicariales como, por ejemplo, La Chamakera en el sur de Sinaloa, es probable que conservara influencia en Los Chimales toda vez que aquel ataque a personal castrense llevó la firma de dicho brazo armado de Los Chapitos que, por aquellos años, disputaba el control territorial a la facción de Los Dámaso.
Los Ranas
Uno de los brazos armados que mayor relevancia ha cobrado en el actual conflicto del Cártel de Sinaloa son Los Ranas. Entre corridos tumbados y enfrentamientos armados en Culiacán, la unidad sicarial ha sido clave en la confrontación a Los Mayos tanto en la capital sinaloense como en municipios aledaños.
El origen de Los Ranas es similar al de Los Chimales y apunta a un viejo operador del Chapo: Luis Alfonso Murillo Acosta alias El Güero Ranas. Aunque su abatimiento fue reportado en 2018 en la colonia Loma de Rodriguera en Culiacán, la unidad sicarial continuó operando para Los Chapitos participando en episodios como la mencionada emboscada a militares en 2016 y los dos Culiacanazos.
Entonces el alias del Comandante Coco resonó como el líder de Los Ranas, sin embargo, fue cuestión de tiempo para que se revelara que al frente de dicha ala armada se encontraba Orlando Castañeda Torres alias El Coco Ranas. A dicho lugarteniente se le vinculó con enfrentamientos armados protagonizados en contra de otros brazos armados del Cártel de Guasave que encabeza Fausto Isidro Meza Flores alias Chapo Isidro.
Si bien dichos episodios formaron parte de la actual guerra intestina del Cártel de Sinaloa la suerte para el Coco Ranas se agotó el pasado 21 de octubre luego de que fuera arrestado por autoridades federales en el fraccionamiento Lomas del Sol ubicado en el norte de Culiacán.
De acuerdo con reportes del periodista Manuel Aceves para MILENIO, Orlando Castañeda Torres intentó dar un nombre falso para evadir su arresto, sin embargo, al cotejar información los agentes comprobaron que en realidad se trataba del líder de Los Ranas.
Uno a uno, los líderes de los brazos armados que sirven a Los Chapitos han ido cayendo como parte de una estrategia frontal que mantiene el gobierno federal para intentar pacificar Sinaloa, no obstante y como ha ocurrido en el pasado, el ascenso de otros liderazgos dentro de las mismas estructuras permite que la violencia prevalezca, ésta vez con nuevos rostros, nombres y alias.
ATJ