Los bloqueos carreteros y la quema de vehículos registrados en Reynosa, Tamaulipas, tras la presunta captura de un líder criminal, se extendieron hacia territorio de Nuevo León, generando movilización de autoridades y preocupación entre automovilistas.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos alcanzaron la comunidad de Peña Blanca, en el municipio de General Bravo, donde presuntos delincuentes incendiaron al menos dos tráileres sobre la carretera libre con dirección a la frontera. Las unidades quedaron atravesadas y envueltas en llamas, lo que provocó el cierre parcial de la vía y largas filas de vehículos.
Asimismo, a la altura del kilómetro 159 de la misma carretera, otro vehículo de carga pesada fue colocado de forma intencional para bloquear el paso, aparentemente con el objetivo de impedir o dificultar el ingreso de corporaciones de seguridad hacia Reynosa, donde se originaron los disturbios.
Estos hechos forman parte de una serie de acciones violentas que se habrían desatado como reacción a la supuesta detención de un objetivo prioritario en Tamaulipas, lo que derivó en bloqueos, incendios y situaciones de riesgo en distintos puntos de la región fronteriza.
Ante este panorama, autoridades de los tres niveles de gobierno activaron operativos de vigilancia y reforzaron la seguridad en la zona limítrofe entre Nuevo León y Tamaulipas. En el estado se mantiene activo el llamado Operativo Muralla, mediante el cual se intensifica la presencia de Fuerza Civil, Guardia Nacional y el Ejército en carreteras y puntos estratégicos.
Hasta el momento, no se han reportado personas lesionadas ni enfrentamientos armados en territorio de Nuevo León; sin embargo, las autoridades exhortaron a la población a extremar precauciones, evitar circular por las zonas afectadas.
mrg