• Amigo israelí de Peña Nieto es condenado a reembolsar sobornos del caso Pegasus

  • Unos días antes de la boda a la que acudió con el expresidente, Avishai Neriah fue sentenciado a pagar a su exsocio israelí 6 millones de dólares por sobornos en México.
Ciudad de México /
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M+.- Enrique Peña Nieto fue fotografiado a fines de agosto pasado junto a su amigo Avishai Neriah, un conocido empresario israelí, cuando ambos acudieron a la boda de un cantante judío en Portofino, Italia. Pero sólo unos días antes, el 23 de agosto, Neriah había sufrido una derrota judicial en un caso en el que se afirma que sobornó al expresidente mexicano con entre 6 y 25 millones de dólares, que habrían sido destinados a pagar la campaña electoral priista en 2012.

La sentencia del Tribunal de Jerusalén no confirma que Peña Nieto haya recibido dinero, pero sí implica que fue a una boda con un personaje que oficialmente sigue bajo sospecha de haber vendido reuniones para hacer negocios con quien gobernó México desde ese año y hasta 2018.

El proceso puede tener consecuencias tan graves para Neriah, quien, irónicamente, mientras su amigo mexicano antes todopoderoso se buscó un exilio dorado en España, el empresario tuvo que salir de su país para “huir a México”, según el influyente periódico israelí de economía y negocios TheMarker.

Esta situación podría explicarse en virtud de que México e Israel no cuentan con un tratado de extradición, es decir, un acuerdo que establecen dos países para enviar o recibir a alguien que enfrenta un proceso legal. Esa misma carencia existe entre México y naciones como Rusia, Japón, Alemania, Suiza o la mayor parte de África.

En nuestro país, durante el gobierno de Peña Nieto, Neriah y su entonces socio —y ahora antagonista— Uri Ansbacher disfrutaron un sexenio dorado de negocios como intermediarios de la industria israelí de armamento y espionaje, vendiendo a la entonces Procuraduría General de la República (PGR), a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y otras entidades del sector público drones, sistemas de localización, interceptación celular, vigilancia, seguridad penitenciaria, equipos militares y tecnologías de inteligencia.

Esto incluyó el sistema Pegasus, por cuya compra por 32 millones de dólares el entonces director de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, fugado en Israel, está acusado de peculado, fraude y asociación delictuosa. Este software fue utilizado para espiar masivamente unos 15 mil celulares sólo en México, incluidos los de periodistas y líderes civiles.

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Según TheMarker, Zerón de Lucio y Neriah hicieron el viaje para evadir la justicia en sentido inverso. El israelí, sin embargo, no deja de meterse en problemas, pues reportes de este 1 de septiembre indican que fue el intermediario en la compra irregular de un helicóptero Black Hawk por parte de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, que ahora investiga la Auditoría Superior de la Federación.

Luego de que un panel de arbitraje religioso revisó el caso, tres rabinos resolvieron que el amigo israelí de Peña Nieto debía pagar 6.3 millones de dólares a su exsocio. Posteriormente, un tribunal de distrito ratificó el laudo arbitral que considera que “el N electo” fue comprado por los demandados, y sentenció a los hermanos Avishai e Yitzhak Neriah a pagar esa cantidad más otras compensaciones.

“Invertimos 25 millones en Peña Nieto”

En la boda de Sasha Israelovich y el cantante Omar Adam, en un castillo privado en Portofino, Italia, Peña Nieto fue fotografiado con Neriah y el empresario David Gafner, a quien se le señala en la prensa israelí por sus polémicas operaciones inmobiliarias.

Peña Nieto quiso dejar toda sospecha en el pasado al negar categóricamente, a través de un tuit, toda relación con los contratos asignados a Neriah y Ansbacher. TheMarker, que pertenece al grupo del diario Haaretz, reveló la operación en julio de 2025, pero aunque el fiscal general mexicano Alejandro Gertz Manero anunció la apertura de una investigación, nada pasó. Poco más de un año después, el expresidente se dejó ver departiendo con su comprometedor amigo Avishai Neriah.

Quizás este no le acabó de informar que el proceso judicial en su contra sigue en marcha y que se le está complicando, lo cual sería extraño, pues el vínculo entre ambos es añejo. En 2014, Peña Nieto nombró a Neriah cónsul honorario en la ciudad israelí de Haifa y, en 2016, fueron juntos al funeral del exprimer ministro Shimon Peres en aquel país.

El expresidente Enrique Peña Nieto fue fotografiado junto a Avishai Neriah. | Foto: Especial

Eventualmente, Neriah y Ansbacher entraron en conflicto, rompieron y acordaron someterse a un arbitraje religioso ante un panel de tres rabinos, cuyo laudo fue descubierto por TheMarker a pesar de su carácter secreto.

En su investigación titulada ‘Invertimos 25 millones de dólares en el presidente’: El arbitraje secreto que revela cómo Avishai Neriah y Uri Ansbacher se repartieron México, el periodista Gur Megiddo transcribe el documento arbitral: “La Parte B (Ansbacher) reclama el reembolso de la mitad de todos los gastos incurridos por ambas partes en inversiones en esta persona... que, según la Parte B, se estimaron en 25 millones de dólares”. Más adelante, Ansbacher afirma que “la relación con la persona de alto rango constituía un ‘activo’ y un ‘negocio’ conjunto entre las partes".

El documento no identifica a Peña Nieto por nombre, sino que se refiere a él como “N” y “el N electo”, y contiene datos que permiten identificarlo: N fue elegido en 2012; su mandato terminó en diciembre de 2018; su gobierno fue reemplazado en diciembre de 2018; Neriah y Ansbacher comenzaron su relación con N cuando este era presidente electo; N era el presidente de México.

Además, Ansbacher reclamó, posteriormente, dinero porque, después de su ruptura con Neriah, este se había comprometido a conseguirle al menos tres reuniones con Peña Nieto, las cuales valoró en 5 millones de dólares. En este punto concreto, los árbitros rechazaron esa reclamación porque Neriah ya había devuelto 4 millones a Ansbacher.

De esta forma, consideraron que sí se demostraba que la “inversión” en el expresidente efectivamente existió: “Sin duda, ambos [Neriah y Ansbacher] se beneficiaron enormemente y alcanzaron altos cargos en los círculos de poder y en los más altos niveles del gobierno, gracias a sus conexiones con la personalidad”. Por lo tanto, “es difícil reclamar estos recursos que provinieron del fondo de la sociedad con pleno consentimiento”.

La resolución rabínica muestra que Neriah y Ansbacher estaban tan confiados de la influencia que les daba Peña Nieto que, cuando decidieron disolver su sociedad, se dividieron las autoridades estatales en México. Pero el trato tenía fecha de caducidad:

“Ambas partes sabían que la mayor parte de su poder en el país provenía de una conexión con un alto funcionario del gobierno, a través de quien podían acceder a los círculos de poder, lo cual cambiará drásticamente después de las elecciones”, asentaron los tres rabinos. “Por lo tanto, el tribunal desestima la demanda de ambas partes respecto a las transacciones realizadas a partir de 2018”.
En 2015, el expresidente Peña Nieto asistió a una comida de la comunidad judía. | Foto: Jorge Carballo

​Sin embargo, los rabinos ordenaron a Neriah y a su hermano Yitzhak a pagar 6.3 millones de dólares. Como se negaron a cumplir la resolución, ahora enfrentan un problema mayor.

Ansbacher llevó el caso al ámbito judicial. El 23 de agosto, el Tribunal de Distrito de Jerusalén ratificó el laudo arbitral que considera que “el N electo” fue efectivamente comprado por los socios, y sentenció a los hermanos Avishai e Yitzhak Neriah a pagar esa cantidad más unos 300 mil dólares por compensaciones y las costas judiciales.

Además, el papel de Yitzhak Neriah quedó exhibido públicamente. Se trata de un rabino prominente, director de la importante ‘yeshivat’ Hesder (una escuela del sionismo religioso) Torah Be’Tzion y candidato al cargo de rabino principal de Jerusalén. En su posición, maneja asociaciones sin fines de lucro que usaron para disfrazar como donaciones el dinero para sobornos en México. Como esto es indicio de delito fiscal, el Tribunal remitió elementos del asunto a la Autoridad Tributaria israelí y al Registro de Asociaciones.

Sin miedo a la Fiscalía mexicana

Tres días después del laudo del Tribunal de Distrito de Jerusalén, el 26 de agosto, Neriah asistió con Peña Nieto a la lujosa boda en Italia.

Según un reportaje de TheMarker del 31 de octubre de 2025, titulado Un empresario israelí huyó a un país donde se le sospecha de sobornar al presidente, Neriah salió de Israel justo después de que se conocieron los detalles de su pugna con Ansbacher. Escogió venir a México a pesar de que, semanas antes, el 8 de julio, el fiscal Gertz Manero dijo que sería investigado.

“¿Por qué Neriah supuestamente emigró al país donde fue declarado sospechoso?”, se pregunta el diario. “Algunas fuentes que hablaron con TheMarker especulan que, tras la investigación, su miedo de tener problemas con la ley en Israel podría haber sido aún mayor”.

No temía tanto a la fiscalía mexicana, de cuyos sistemas más preciados, como Pegasus, fueron proveedores Neriah y Ansbacher.

Al investigar el escándalo de ese software espía, los fiscales de Gertz Manero dejaron de lado la autoría intelectual de las inmensas operaciones de intervención ilegal –el espionaje estatal contra individuos e instituciones– y cargaron contra un operador, Juan Carlos García Rivera, empleado de una de las empresas fachada de Grupo KBH, de Ansbacher y Neriah.

De acuerdo con el testimonio del testigo protegido clave del caso, que habló bajo el pseudónimo Zeus, Ansbacher era quien ordenaba directamente a qué objetivos de la vida pública, política y periodística infectar con el malware.

Pero la Fiscalía se concentró en el trabajador que pasó tres años en la cárcel hasta ser declarado totalmente absuelto en 2024, después de que el juez valoró que la FGR no aportó pruebas suficientes.

El 31 de julio de 2018, antes de que terminara la época dorada que cobijó Peña Nieto, Ansbacher recibió un contrato por 4.2 millones de dólares de la Secretaría de Gobernación a través de una empresa que utiliza para hacer triangulaciones y que el Sistema de Administración Tributaria considera “fantasma”, Air Cap, y que después siguió obteniendo asignaciones del gobierno de Alfredo del Mazo en el Estado de México, según una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

Pero Neriah no le iba a dejar el campo abierto a su rival, como muestra su papel en el sospechoso caso del helicóptero Black Hawk, también vendido al Estado de México.

(Fact checking: JRH)

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EHR

  • Témoris Grecko
  • Periodista, documentalista y analista político que ha cubierto conflictos sociales y armados en 95 países y territorios, publicado siete libros y escrito cinco documentales.

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