La activista mexicana Fernanda Betancourt denunció ser víctima de un intento de secuestro el miércoles 10 de marzo; sin embargo, aseguró que pudo salvarse por estar embarazada, pues cuando se dieron cuenta de ello quienes irrumpieron en su casa decidieron no llevársela.
“Llegaron cuatro tipos a mi recamara con pasamontañas, guantes y armados, me agarraron del brazo, me intentaron sacar y me dijeron que si cooperaba no le iba a pasar nada a mi hija de 10 años (…) Cuando me empezaron a jalar me levanté la blusa para decirles que estaba embarazada y que esta semana me aliviaba, que por eso me costaba trabajo pararme, entonces uno de ellos de acento colombiano le dijo a otro: 'en esa situación no la vas a poder encajuelar y se va a complicar todo, suéltala'”, contó.
En entrevista para MILENIO, Betancourt relató que el 10 de marzo mientras se encontraba en su departamento, junto con su hija de diez años y dos personas que le ayudaban a hacer el aseo, alrededor de las 20:30 horas, seis sujetos irrumpieron dentro del inmueble, con el objetivo de llevársela, pero debido a su condición optaron únicamente por llevarse joyas y dinero en efectivo.
“El mexicano dijo que no se iba a ir sin nada y me empezaron a decir donde tenía el dinero, los anillos, mis teléfonos, les dije donde tenía joyas, que en el vestidor había dinero en efectivo y que se llevaran todo, nada más que me dieran a mi hija, porque en ese momento la tenían encañonada”, contó.
Tras haber dispuesto de todas pertenencias de valor y efectivo, los hombres se retiraron del domicilio, después llamó a la policía para su intervención, y aunque la activista asegura que se ha dado un seguimiento puntual al caso, hasta el momento no ha habido detenidos y no sabe si fue un ataque personal o fortuito.
También precisó, que respecto a versión sobre que el ataque fue perpetrado por una banda de colombianos, esta información aún no ha sido confirmada por parte de las autoridades que llevan el caso.
“En total eran seis personas y de las dos únicas personas que escuché hablar una tenía acento colombiano y otra acento mexicano, pero no se ha confirmado que sea una banda de colombianos, lo que sí es que eran profesionales porque aquí donde vivo hay acceso controlado y aun así pudieron entrar”, explicó.
La carpeta de investigación continúa abierta, por ello la joven se encuentra resguardada con seguridad privada mientras se presentan más avances en la investigación.
“Sí hay avances en el caso, de los cuales no puedo hablar ya que la investigación sigue abierta, pero lo que me interesa saber es si fue fortuito o fue un intento de secuestro (…) Ahorita estoy contando lo que me paso, pero pude haber sido una cifra más”, precisó.
JLMR