• Carlos Chimal
  • Becario del Consejo Británico en la Universidad de Cambridge, del Fondo por el Año de Shakespeare y del Hawthornden International Retreat for Writers. Es autor, entre otras novelas, de Escaramuza y El mercurio volante. Pertenece al SNCA.
  • Por la ruta de Diofanto

    Hay algo de diofantino en la obra de Shakespeare si nos atenemos al juego de enigmas que evoca. Unamuno entendió que el destino en 'El Quijote' puede revelarse mediante la teoría de juegos.
  • Perfección sublime: el arte de Berthe Morisot y Jean-Auguste-Dominique Ingres

    El cuadro ‘La fuente’, de Ingres, que puede verse en el Museo de Orsay, representa a una misteriosa joven de unos 20 años de edad, o tal vez menos, y es ejemplo de maestría y belleza.
  • Velada con Juan Soriano

    El artista mexicano sintió curiosidad por las paradojas del tiempo y el espacio, y logró plasmarla en parte de su obra pictórica y escultórica.
  • ‘By yon bonnie banks’: De las Hébridas a Stonehenge

    La belleza sublime de los paisajes escoceses arropa esta crónica donde conviven música, whisky, literatura y un pasado ancestral.
  • Mares bravos

    En 1816, el naufragio de la fragata ‘Méduse’ se debió a un capitán incompetente y borrachín y a una balsa mal construida en que 147 personas quedaron a la deriva.
  • Fado y alcatra

    La belleza, la melancolía permean Lisboa. No se trata de gracia y hermosura cocinadas en la cacerola de la fiesta, sino de la tenacidad bullente en la olla oscura.
  • Diabólicamente Dalí

    El genio de Figueres fue un inteligente provocador que comprendió como pocos el “valor del uso” arrojadizo de las imágenes en una cultura visual masiva y comercial, donde nadie cuestiona el origen de las formas sino su eficacia efímera y puntual.
  • Territorio de pureza

    En su libro ‘The Human Animal in Western Art and Science’ (2007), sir Martin Kemp lleva a cabo un recorrido inédito por los senderos de la luz y las sombras, tanto en el arte como en la ciencia y la tecnología.
  • Sentado muy orondo en los huesos de Napier

    El matemático escocés del siglo XVI construyó su propia versión del ábaco, una máquina calculadora que permitía distribuir los números en forma conveniente, transformando las multiplicaciones en sumas y las divisiones en restas.