• Carlos Chimal
  • Becario del Consejo Británico en la Universidad de Cambridge, del Fondo por el Año de Shakespeare y del Hawthornden International Retreat for Writers. Es autor, entre otras novelas, de Escaramuza y El mercurio volante. Pertenece al SNCA.
  • Fred Sanger: razonar, conversar, realizar

    Genio y pacifista, el Nobel de Química rechazó el título de Caballero del Imperio Británico porque le molestaba la idea de que ya no lo llamaran Fred, sino “sir Frederick”.
  • Leon Lederman: la maldita partícula divina

    “Solo los que muestren paciencia, claridad, pericia, cuenten con financiamiento a largo plazo y tengan un poco de suerte podrán develar lo que aún se esconde por ahí, en algún sitio del Universo”, decía el célebre físico neoyorquino.
  • Aaron Klug: El poder del conocimiento

    El biofísico y químico fue galardonado en 1982 por sus trabajos seminales sobre la estructura de grandes conglomerados de moléculas importantes para los organismos vivos.
  • Georges Charpak: Héroe de la Resistencia, cazador de partículas

    El físico francés obtuvo el Nobel en 1992 "por el invento y desarrollo de detectores de partículas, en particular la cámara multicable", que hoy nos permiten descifrar cada vez más secretos del universo.
  • Mario J. Molina: guardián de la estratosfera

    El Nobel de Química de 1995, otorgado al científico mexicano, quien lo ganó con Sherwood Rowland y Paul Crutzen, fue una victoria de la sociedad sobre la indolencia que prevalecía ante los problemas ambientales de ese momento.
  • Sydney Brenner: maestro de la experimentación minimalista

    El premio Nobel investigaba los secretos de la vida encerrados en el ADN, y bromeaba con que, si Dios fuera científico, se habría topado con muchas trabas institucionales a lo largo de la Creación.
  • François Jacob: hacer ciencia “a la Camus”

    Gracias a Octavio Paz, el autor de este texto tuvo la fortuna de platicar con quien en 1965 compartió el Premio Nobel de Medicina con Jacques Monod y André Lwoff por experimentos que cimentaron la biología molecular contemporánea.
  • J. M. Coetzee: la literatura y las matemáticas

    De joven, Coetzee desarrolló habilidades en las matemáticas. Algún tiempo se ganó la vida en el Reino Unido como programador. Para él: “Las matemáticas son una buena manera de descifrar el mundo de las formas”.
  • Rita Levi-Montalcini: una genuina rebelde

    La neuróloga italiana fue premiada en 1986 por la Academia Sueca gracias a sus aportaciones al conocimiento del desarrollo neuronal.