Julio César Chávez González, el gran campeón mexicano de boxeo, aseguró que la disciplina es la clave para conquistar los objetivos, tanto en el deporte como en la vida; así como en la lucha contra las adicciones.
Al impartir la conferencia magistral “Creando Campeones de la Vida” ante estudiantes de nivel secundaria del estado de Puebla, el campeón de títulos mundiales en tres diferentes divisiones de peso, superpluma, ligero y superligero, aseguró que suma 18 años sin consumir drogas.
“Todas las metas, todos los objetivos, se pueden cumplir. Esfuerzo, dedicación, perseverancia, trabajo, pero lo más importante ¿Qué es? La disciplina. Todo cuesta en la vida. Sacrificio, pero, al final, cuando se tiene disciplina, se logran los éxitos”, expresó Chávez González.
No me gustaba que me pegaran: Chávez
Julio César Chávez González, peleador mexicano que nació el 12 de julio de 1962 en Ciudad Obregón, Sonora, reconoció que le gustaba el futbol, el beisbol, el voleibol y diferentes deportes; sin embargo, en el boxeo le pagaban.
“Mis hermanos me ponían los guantes todos los días. Lógicamente, no me gustaba que me pegaran. A veces, me pegaban una chinga, pero como me daban 25 centavos, pues, los agarraba. Pero, realmente, a mí, lo que me gustaba era el futbol, el beisbol, el voleibol. Todos los deportes, gracias a Dios, los practiqué y era bueno, no era malo”, explicó.
????El seis veces campeón mundial de boxeo, Julio César Chávez, impartió la conferencia "12 rounds, mi pelea contra las adicciones" dónde destacó que lleva 18 años sin consumir sustancias y esa ha sido la pelea más grande de su vida.
— Milenio Puebla (@Milenio_Puebla) October 19, 2026
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Recordó que soñaba con convertirse en campeón del mundo en el boxeo; sin embargo, al principio tuvo que convencer a su madre, quien se oponía a que se subiera al cuadrilátero por los riesgos que existen en el deporte de los puños.
“Cuando yo había decidido ingresar al mundo profesional, mi mamá se opuso. Le dije que me diera chance 10 peleas y que, si perdía una, me retiraba. Entonces, estuvimos en el estire y afloje hasta que yo, llorando, la convencí (…). Entonces, el destino me tenía preparada otra cosa porque yo soñaba con ser campeón del mundo. Esa es la meta que me propuse. No se sabe si uno va a llegar a su sueño, pero esa era mi sueño, ser campeón del mundo”, explicó el gran campeón mexicano.
CHM